Converse rinde homenaje a la rivalidad entre el Este y el Oeste de 1984

Las Converse Fastbreak son una de las zapatillas con más historia del mercado. Algunas de las estrellas del baloncesto que hoy recordamos iniciaron su andadura en la mejor liga del mundo con esta silueta. Fue el modelo escogido por Dominique Wilkins en su primer año de la NBA y la última zapatilla que utilizó Michael Jordan antes de firmar su contrato con Nike.

Pero no solo ellos la utilizaron. Todo el equipo de baloncesto de USA que compitió en Los Ángeles '84 jugó con ellas todo el campeontado. Y lo cierto es que ese fue uno de los años que marcó la historia de esta zapatilla. Una de las finales con más morbo del planeta, la que enfrentaba a Los Ángeles Lakers de Magic Johnson y los Boston Celtics de Larry Bird, se jugó ese mismo año y sentó una de las reglas no escritas del baloncesto: Cuando el partido está en juego, no hay canastas fáciles.

La frase, que bien se podría acuñar a una gran cantidad de jugadores de la NBA, la escenificó en esas finales Kevin McHale cuando Kurt Rambis intentó hacer un mate en mitad del partido. La falta peligrosa de McHale fue tal que provocó una pelea entre los jugadores y cuerpo técnico de ambos equipos, como se puede ver en el vídeo.
Los propios jugadores de los Lakers afirmaron a posteriori que esa falta hizo que Boston ganara la serie y, por ende, el campeonato. Pues desde ese momento pareció que el equipo de Los Ángeles solo buscaba devolver ese golpe, más que centrarse en lo deportivo.





Con esta versión de la Converse Fastbreak Hi la firma estadounidense complementa la serie "Art of a Champion" en la que Converse, Jordan y Nike presentan 16 siluetas que rememoran 16 momentos trascendentes de los Play Offs de la NBA.
La silueta se presenta en una gama cromática en verde, blanco y dorado, rememorando los colores clásicos de los Celtics.



Podrás hacerte con ella a partir del próximo 17 de mayo en SVD. ¿Serás uno de los afortunados en hacerte con un poco de historia de la NBA?