Hablamos con Cao Azuaje, de Wilde Sunglasses

Jean Claude Viber, actual CEO de Hublot, se enfrentaba a una de las preguntas más recurrentes en torno a la relojería suiza durante el pasado Baselword (la feria de relojería más importante de todo el mundo). La cuestión giraba en torno al impacto que Apple, por medio del Apple Watch, estaba teniendo en las ventas de los relojes de lujo. Viber afirmaba que no solo estaba contento con la democratización del Apple Watch, sino que la relojería suiza debería de pagar un euro a Apple por cada reloj que se vendiese. El controvertido millonario volvía a agitar una escena ya ampliamente dañada por el impacto de la tecnología, hasta continuar afirmando que sería muy complicado vender un reloj de miles de dólares a alguien que nunca se había puesto uno.
Apple, por tanto, tiene un papel clave en la industria relojera, consiguiendo ser el medio de entrada para mucha gente, que luego busca una pieza de máxima calidad, en la que la exclusividad y la clase quedan latentes a simple vista.

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Esta exclusividad y clase representan los mismos valores que pretende transmitir Wilde Sunglasses. La firma de gafas de sol, asentada en la capital catalana desde hace 10 años, se han convertido en todo un referente a nivel mundial. Inconformismo, estilo y elegancia a raudales proyectados a través de un accesorio que vive una de las mejores etapas desde su nacimiento, tal y como nos explica Cao Azuaje, su fundador.

La historia de Wilde es una historia de nadar a contracorriente. Inmerso en el coleccionismo de gafas, Cao Azuaje abrió las puertas de su primer local en España el mismo día que el resto de la población española descansaba. Aquel 1 de mayo de 2008 fueron necesarias apenas 17 personas para que Wilde Sunglasses registrara su primera venta… para ya no dejar de hacerlo hasta el día de hoy.

Wilde es el claro ejemplo de cómo una pasión puede convertirse en el trabajo de tus sueños. Azuaje encontró en las gafas de sol el nexo de unión con algunos de sus artistas favoritos. Motivo por el cual comenzó a “coleccionar desde hace 18 años”.
Al igual que afirmaba Jean Claude Viber, el propio Azuaje explica que “todas las personas que compran gafas de 30 euros, en algún momento van a entender que es momento de comenzar a apoyar un producto fabricado en su país, ofreciendo la mejor calidad y exclusividad.” Y es que si por algo han logrado posicionarse en el mercado y diferenciarse de la competencia ha sido por la calidad que desprenden sus productos.  A partir de una estética vintage, toda la fabricación se realiza con el uso de una “maquinaria completamente de la época, con unos procesos artesanales y una cantidad de horas humanas detrás de cada pieza”, como detalla su fundador. La idea es conseguir una pieza que aporte “clase y elegancia” por medio de colecciones capaces de contar “su propia historia”.

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El principio básico de Wilde es desmarcarse de las tendencias temporales, capaces de hacer caducar un producto en cuestión de semanas. Buscan “no hacer moda, sino amuletos”. Para ello se inspiran en la década de los 50 y los 60 hasta encontrar un tema que pueda servir de inspiración “como la arquitectura o las texturas” y, a partir de ahí, se encargan de “realizar un trabajo de documentación, en constante búsqueda de referencias e ideas con las que crear modelos atemporales”.

Tomando el nombre prestado del escritor dublinés Oscar Wilde, guarda una relación muy estrecha con la industria del arte, tal y como afirma el propio Azuaje. El cliente de Wilde es ”una persona que viaja, que le gusta consumir cultura, apoyando proyectos independientes, en una búsqueda constante de lo original y lo exclusivo”.  

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Pese a que las tiendas de Barcelona han jugado un papel clave en la expansión de Wilde, gracias a la “internacionalización que proyecta esta ciudad”, Japón también ocupa un puesto destacado. Con colecciones inspiradas en la filosofía nipona, “tener un punto de presentación de nuestra colección en Japón, ayuda a mantenernos a la vanguardia de la información.”
Y es que Wilde no se conforma con Barcelona, contando con locales en Madrid y en el país nipón.

En SVD contamos con una amplia colección de gafas de sol de Wilde, no te las pierdas y comienza a vestirte por los ojos. Calidad máxima en un producto artesanal, en la que la clase y la elegancia queda latentes con solo sentir sus materiales sobre nuestras manos.