Hace un par de meses, Supreme sorprendía con un drop en colaboración con Chris Cunningham. Era una colección cápsula que, de hecho, se centraba en el trabajo de este realizador audiovisual junto a Aphex Twin y lo traía hacia el presente para recordarnos que, al fin y al cabo, este fue el hombre que reprogramó el imaginario visual de la era post-digital, preparándolo para la era de lo post-humano, el cyborg-feísmo y los deep fakes como modus vivendi. También fue el hombre que abrió nuestra realidad a todo un mundo de freaks y excentricidades diversas que huían de la belleza del retoque digital y la luz favorecedora para explorar todo aquello que mora en las sombras.
5 VIDEOCLIPS PARA ENTENDER A CHRIS CUNNINGHAM

Ya sea por su reciente colaboración con Supreme o por su figura como pater familias de la era post-digital, está claro que el nombre de Chris Cunningham sigue siendo (y seguirá siendo para siempre) relevante. Por todo ello, nunca está de más recordar aquellos vídeoclips con los que se hizo un lugar en el podium de la historia de los audiovisuales.
Todo aquel que viviera los años 90 y el tránsito hacia el nuevo siglo conocerá de sobras el nombre de Chris Cunningham… Aunque resulta particularmente interesante pensarlo como una especie de padre en la sombra de una estética que ahora mismo está más a la orden del día que nunca. En la era de las redes sociales y las apps de retoque fotográfico mágico, las imágenes se han polarizado: a un lado, la sublimación de la belleza tradicional por la vía del tratamiento digital; al otro, la reivindicación de un feísmo que se postula como disidencia del canon.
No sería descabellado establecer lazos de unión entre Cunningham y Matieres Fecales. Tampoco entre el artista y Arca, Grimes, Sita Abellán y la generación cyborg. Por todo ello, porque Chris Cunningham es más relevante que nunca, a continuación recordamos los cinco videoclips que le aseguraron el pasaje hacia la eternidad creativa.
5. AFRIKA SHOX, de Leftfield. La metáfora era sencilla pero acertada: un homeless africano pide ayuda en la calle mientras se va rompiendo –literalemente– en pedazos y el mundo entero hace ojos ciegos al desastre.
4. ONLY YOU, de Portishead. Beth Gibbons (y otros cuerpos) flotando en el medio de un callejón oscuro como si estuviera dentro de un líquido amniótico nocturno e invisible es, definitivamente, una de las imágenes más icónicas de los 90.
3. FROZEN, de Madonna. Obviamente, el mainstream también tentó a Chris Cunningham… Y este demostró su genialidad particular firmando uno de los videoclips más magnéticos, misteriosos e imperecederos de Madonna.
2. ALL IS FULL OF LOVE, de Björk. ¿El amor en tiempos de robots antropomorfos? Cunningham cogía la herencia de Ghost in the Shell y ponía a una Björk robótica enrollándose con otra Björk robótica. Instant classic.
1. COME TO DADDY / WINDOWLICKER. El tandem formado por Chris Cunningham y Aphex Twin se entiende peor por separado… Pero al mil por cien cuando trenzan sus identidades y entregan videoclips perturbadores repletos de imágenes que se te quedan clavadas en la retina pasen los años que pasen.

