A partir de 1969 las cifras de Blue Ribbon habían crecido hasta darle ciertas esperanzas y Knight decidió abandonar su puesto como profesor para dedicarse en exclusiva a su empresa. En su última semana en Portland State se cruzó en el pasillo con una joven artista que se lamentaba por no tener dinero para apuntarse a un curso de pintura al óleo.
CAROLYN DAVIDSON, LA CREADORA DEL LOGOTIPO MÁS RECONOCIDO
Años antes de fundar Nike, Phil Knight soñaba con crear una marca de zapatillas deportivas mientras trabajaba como profesor de contabilidad en la universidad Portland State. Esperando que llegara el momento, Knight distribuía Onitsuka Tiger a través de Blue Ribbon, una empresa creada junto a Bill Bowerman. Sus estrategias publicitarias no iban más allá de colocar fotos de sus productos en catálogos y colocar a algunos de sus empleados como modelos. Su primera gran aparición en medios, en el Wall Street Journal, le había demostrado que lo suyo no era precisamente la dirección artística.
Fue el momento en el que Knight decidió que alguien con un punto de vista artístico debía tener cabida en su empresa y le ofreció un par de dólares a la hora por dedicarse a maquetar catálogos, realizar fotografía de producto y casi cualquier cosa en la que se necesitara un mínimo de sensibilidad estética.
En 1971, cuando Knight y Bowerman decidieron crear Nike, necesitaban un logotipo. Buscaron de nuevo a Carolyn Davidson, aquella estudiante de arte que había diseñado algunos de sus catálogos, para que creara la imagen de Nike. La única referencia que tenían era que debía evocar movimiento, pero que también debía servir como soporte lateral.

Ninguna de las propuestas de Davidson parecía convencer a Knight, que buscaba algo que tuviera un sentido funcional. Aquellas líneas que parecían signos de verificación solo decoraban la zapatilla. Con su primer modelo casi entrando en la línea de producción debían decidir la imagen que les acompañaría en las próximas décadas. Eligieron uno como la mejor opción posible, el tiempo apremiaba. Comenzaron a llamarle swoosh, por un tipo de fibra utilizada en algunas de las zapatillas de Onitsuka, Swoosh Fiber.
Knight agradeció el trabajo a Carolyn Davidson y le pagó según la tarifa acordada, 17 horas y media de trabajo, 35 dólares. El logo ni siquiera le gustaba demasiado, pero tenía la esperanza de que fuera una de aquellas imágenes que mejoran cuando te familiarizas con ella. Aun tenían mucho trabajo por hacer, tenían una marca, pero ni siquiera sabían el nombre.
En los casi 50 años de historia de Nike, su logo ha cambiado solo en algunos detalles y se ha convertido en uno de los iconos más fácilmente reconocibles del mundo. Carolyn Davidson dejó de trabajar en Nike unos años después, pero recibió una buena noticia en 1983. Cuando la empresa se convirtió en pública, recibió 500 acciones de Nike que según ella misma cuenta no ha llegado a vender.



