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CHENCHICHARO NOS DESCUBRE SUS HÍBRIDOS DIGITALES

El último gran descubrimiento de Instagram está creando un nuevo modo de entender el diseño de zapatillas. Librándose de las limitaciones de un producto real, las creaciones digitales de Chenchicharo llevan al extremo una idea ya convertida en habitual en el mercado, la mezcla entre modelos ya existentes. Su principales características, una asombrosa habilidad técnica, un exhaustivo conocimiento del producto y el descaro para mezclar puntos que a primera vista parecen lejanos. Suficientes motivos para sentarnos a hablar con él de los orígenes de sus diseños pero también de sus proyectos, entre los que se encuentra una sorpresa.

En tu trabajo se aprecia, por una parte, un increíble trabajo gráfico pero, sobre todo, amor por las zapatillas. ¿Cómo comenzaste a apasionarte por ellas?

Desde muy pequeño, cuando mis padres nos apuntaron a mis hermanos y a mí a las escuelas deportivas municipales y probé el baloncesto, ahí desde el primer momento me llamaron la atención las zapatillas de los chicos un poco más mayores. Cuando vi las zapatillas que llevaban los profesionales me parecieron brutales. Y poco después, cuando mis padres compraron un ordenador para casa y conocí lo que era buscar en internet ‘baloncesto’, ‘NBA’ o ‘zapatillas’, me pasaba todo el tiempo que podía buscando páginas, fotos y vídeos de todo lo que tuviese que ver con zapatillas, así que todos los días conocía varios modelos nuevos.

¿Cómo es el proceso desde que eliges una zapatilla hasta el resultado final?

Cuando veo algo que creo que tiene alguna relación curiosa con las zapatillas, voy al ordenador y entro en una carpeta en la que guardo cualquier cosa que me parece interesante, sea del tema que sea, y ahí busco cosas que van en la misma línea de lo que quiero transmitir con la zapatilla. Después me quedo con las partes que me parecen más interesantes y empiezo a probar combinaciones hasta que doy con la que quiero. Muchas veces pasa que en el camino salen algunas mezclas que, aunque no son lo que estoy buscando en ese momento, las guardo porque me parecen interesantes para retomarlas en otro momento.

¿Qué deben tener dos zapatillas para que sean ‘masheables’?

Todas las zapatillas son ‘masheables’, lo que les busco es que tengan alguna parte o característica que me parezca interesante para la zapatilla final que quiero hacer, así que no es ningún requisito concreto sino que depende de lo que vaya a hacer en ese caso. Al margen de eso, sí que hay zapatillas con más chicha que otras, bien porque son más complejas en cuanto a materiales, colores, formas, relieves, tecnologías empleadas, etc… o bien por el contexto en el que están y la historia que tienen detrás.

En ocasiones mezclas incluso modelos de distintas marcas. Hay elementos que son exclusivos de alguna marca? ¿Hay zapatillas que pueden cambiar de marca con solo cambiar el logo?

No creo que ningún elemento sea exclusivo de ninguna marca, en parte por eso me gusta mezclar distintas zapatillas. Pero lo que es innegable es que algunas marcas han conseguido acuñar elementos a lo largo de los años. Creo que quien tiene la última palabra en eso es la gente; hay gente que se acalora cuando coges siluetas clásicas como la Jordan 1 o la AF1 y te atreves a cambiar algo más que el color.Y en parte lo comprendo, son clásicos y se deben mantener, pero no se trata de sustituir una cosa por otra, pueden y deben coexistir los clásicos y la experimentación.
Y en relación con esto, el hecho de que haya gente que asocie ciertos elementos con una marca en concreto es la ocasión perfecta para generar nuevos puntos de vista. El hecho de sustituir o quitar la marca en una zapatilla te invita a replantearte si lo que te gusta es la zapatilla o la marca, y a fijarte en otras partes de la zapatilla que igual no te habías fijado inicialmente.
Cuando se trata de dos marcas grandes entre las que puede existir cierta rivalidad pasa lo mismo que cuando un deportista ha tenido éxito durante años en un equipo y se cambia a otro; hay gente que estará echando cohetes y otros quemarán su camiseta, pero todos (aunque sea por el rabillo del ojo) mirarán para ver cómo lo hace, y eso es lo que me parece interesante.

Algunos de tus trabajos muestran una labor importante de investigación mezclando modelos que tienen un origen común, como las Air Raid de Fear of God o las Alpresto que mezclan Alpha y Presto. ¿Hasta qué punto es importante la historia de cada diseño a la hora de mezclar?

La historia de la zapatilla es quizá lo más importante. No hay que olvidarse de que la zapatilla al fin y al cabo es un producto con el que se busca solucionar un problema, y por lo tanto me interesa saber quién la diseña, cómo la diseña, por qué la diseña así y no de otra manera, etc. Creo que es muy interesante conocer la manera y el contexto en el que otras personas han solucionado el ‘problema’ del calzado deportivo en el pasado, para así tener perspectiva y hoy poder generar diseños que tengan una coherencia.
Por otro lado, es cierto que en el ordenador puedes hacer lo que quieras, y por eso a veces me gusta probar mezclas raras sin sentido aparente, porque a veces a raíz de eso salen cosas interesantes que antes igual no se me habían ocurrido.

Kobe 3, un prototipo de las Vapormax y Shox, casi desconocidas zapatillas de Street Hockey como la Nike Street Defender. ¿Te dan más libertad los modelos ocultos?

Los modelos poco conocidos y los prototipos me parecen especialmente interesantes. En el caso de los modelos poco conocidos muchas veces son modelos que fueron demasiado innovadores para el contexto en el que aparecieron (muchos modelos del Nike Alpha Project) y que quedaron en un segundo plano, por detrás de otros más populares pero no necesariamente mejores. A veces también se dan situaciones en las que por razones de contratos con las marcas y derechos de imagen, una línea de zapatillas para un deportista se acaba ‘de golpe’ y se queda un poco olvidada, y eso me hace pensar qué habría pasado si esa línea se hubiese continuado.
Por otro lado, también es posible que sean modelos que sencillamente no fueron buenos diseños, en cuyo caso me parecen igualmente interesantes para saber qué no hay que hacer. Y en el caso de los prototipos, son zapatillas que te enseñan por donde iban los tiros hasta llegar al modelo final, y cuando los comparas con la versión final puedes ver qué problemas vieron y cómo los solucionaron. Y además de eso, lo veo una oportunidad para ver cómo lo habría solucionado yo.

¿Tienes la intención de llevar algunas de ellas a la realidad?

Sí, ese es mi objetivo; soy de los que cree que las zapatillas son para llevarlas en los pies. Así que de momento estoy trabajando en encontrar la mejor manera de llevarlo a cabo.