Widget Banner Image Duties CHI-COL

CORA NOVOA Y EL ARTE DE PERDER

Cora Novoa se encuentra justo en el ecuador de su proyecto más personal: Mental Diary, un álbum dividido en tres EPs cuyo segundo capítulo, The Art of Losing, está a punto de aterrizar entre nosotros. La artista lo presentará oficialmente en nuestra tienda de Barcelona mañana viernes 26 de abril. Aprovechamos la ocasión para hablar con ella, o lo que es lo mismo, nos metemos de cabeza en su tela de araña particular.

Our words have brought us this far. Only our actions will take us further. Este es el título del primer EP de la trilogía Mental Diary de Cora Novoa … Y también es una declaración de intenciones pura y dura, ese tipo de collejas sonoras que, propinadas en la nuca en el momento adecuado, te impulsan hacia adelante para dejar de lado la cháchara y empezar a actuar. Para conseguir lo que quieres conseguir. Y lo que quiere conseguir Cora Novoa está claro: dar un salto de gigante en su carrera.

Y mira que la suya ya es una carrera sembrada de este tipo de saltos mortales sin red de seguridad: empezó siendo DJ en un mundillo prácticamente masculino –y poderosamente machista– como el de la electrónica, se hizo un hueco sin necesidad de dar codazos, solo a base de buenas sesiones, y empezó a producir sus propios temas. Creó Seeking The Velvet como tela de araña cuyo corazón es la música, pero con hilos lanzados hacia la moda, el audiovisual y cualquier otra área creativa que vibre en sintonía con el imaginario de Novoa.

Y, ahora, Mental Diary. Un álbum dividido en tres capítulos cuyo nombre habla por sí solo: es este un diario mental que encapsula una época muy concreta de la vida de su autora. El primer EP cerró el año 2018 a base de campanazos rusos (así se titulaba el primer single: Russian Bells) y el segundo, inspirado en un poema de Elizabeth Bishop, está a punto de aterrizar entre nosotros bajo el nombre de The Art of Losing. Vendrá acompañado de una propuesta audiovisual que vuelve a dejar bien claro que Cora Novoa alumbra sus proyectos como redes neuronales que, a base de hiperlinks creativos, va enriqueciendo el discurso central con discursos periféricos que forman un todo sólido y fascinante. Hipnótico. La metáfora sigue ahí: redes neuronales, telas de araña. Trampas bellas en las que resulta demasiado fácil -y gozoso- quedar atrapado.

Sudadera OAKLEY BY SAMUEL ROSS.

El proyecto Mental Diary tiene mucho de punto y aparte en tu carrera por lo que tiene de echarlo todo para afuera… ¿Cómo te está sentando?

Este es el proyecto más faraónico que he hecho hasta la fecha. Cada proyecto en el que me meto es más ambicioso que el anterior y, al acabarlo, siempre digo que lo próximo será más sencillo, más minimal, más al grano. Y no sé cómo lo hago, pero cada vez es peor, porque cada vez implica más esfuerzo, asumir más responsabilidades… El contrapunto, sin embargo, es echar las tripas fuera y enseñar lo que lleva detrás del proyecto. Sobre todo en este segundo acto.

¿No te daba miedo exhibir algo tan íntimo?

Siempre he sido muy precavida. Soy una persona muy reservada con mi intimidad, porque pienso que es el regalo más bonito que le puedes dar a cualquier persona. Mis amigos de verdad lo saben todo de mí, pero soy una persona muy precavida y reservada. Aun así, me gusta mucho cuando un artista se abre y explica por lo que ha pasado personalmente hasta llegar a un punto en concreto. Es bonito. A veces pienso que no debería contar determinadas cosas, pero en este caso no me arrepiento. Pienso que era necesario y que lo quería hacer así. Daba un poco de miedo, porque la gente es muy crítica, sobre todo cuando estás expuesta a la opinión pública, que, a ver, tampoco soy Madonna. Pero estás expuesta. Las críticas están ahí. Y al final tienes que hacer lo que sientas.

Bueno, exhibir ciertas partes de la intimidad tampoco es tan extraño: lo hacemos continuamente en redes sociales. Otra cosa diferente es hacerlo a través del arte…

Yo he mostrado una parte a nivel creativo. Lo que no hago nunca y no me gusta es exhibirme, esa pornografía de tu propia vida. Eso es prensa rosa, estás vendiendo tu vida privada. Yo puedo compartir a nivel creativo, pero no hay marcas que me paguen por publicar una foto con mi pareja, por vender una parte de mí, por esa sobrexposición. No va con mi discurso. Yo quiero que la gente me siga por mi música, no porque esté con este o con aquel otro.

¿Cómo ha sido la experiencia y el recibimiento del primer acto?

Ha ido muy bien. Mi sabor de boca es muy positivo. La prensa entendió perfectamente por dónde iba, que es lo que me daba miedo. La gente no está acostumbrada a algo así, porque en realidad estoy desestructurando y descomponiendo un álbum en tres partes. Pero el feedback tanto nacional como internacional ha sido muy guay.

Y, de cara al segundo acto, ¿cómo llegas a las palabras de la poetisa Elizabeth Bishop y por qué te parecen tan relevantes?

Llegué a Bishop a través de una de mis mejores amigas, que es poetisa. Me enseñó una gran lección, porque ella sufrió bastantes pérdidas en el recorrido de su vida. Y, cuando yo estaba viviendo en Londres, me dijo que iba a enseñarme uno de sus poemas favoritos. Me quedé impresionada. Recomiendo a todo el mundo que lea los cuatro párrafos de la poesía, que no es mucho y es súper bonito. El poema viene a decirte que te acostumbres a la pérdida, a perder. Que este recorrido de la vida es así y no hay mayor desastre, todo depende de cómo lo aceptemos y cómo lo veamos. Me parece súper romántico.

Pantalón JOHN ELLIOTT, camiseta Nike x Matthew WILLIAMS, capucha NIKE X MATTHEW WILLIAMS, zapatillas NIKE.

¿Por qué crees que los humanos tenemos tan poco arte a la hora de perder?

Nos apegamos a las personas, a las cosas, a todo… Y, al final, aquí estamos de paso. Es guay disfrutar el presente, porque no sabemos cuánto va a durar. La cosa va por ahí, más que por perder o ganar. Es un nivel de pérdida de personas, objetos, sensaciones, entrar en crisis. Eso es lo que evoco y de lo que habla Bishop en su poema.

¿Qué es lo que hace que este acto sea diferente a los otros dos?

El primer acto hablaba sobre todo de la reconstrucción de uno mismo. Y este habla más de la aceptación, de aceptar la realidad. Al principio, si estás mal no ves más allá de estar mal y estar triste. Cuesta remontar. Lo primero es reconstruirte, y después aceptar la realidad, aceptar que has perdido. Además, el lenguaje estético de los tres actos es muy urbano y post-internet. Hay que poner un pegamento de unión.

¿Y entonces ese pegamento es lo urbano y post-internet? ¿O existe algún otro nexo de unión?

El contenido es lo que une los tres actos. El álbum se gestó bajo mi experiencia y bajo mi momento vital. Yo estaba viviendo una ruptura y me fui a Londres con el objetivo máximo de terminar este proyecto. Así que el pegamento máximo de unión es mi vida, mi experiencia. Plasmar estados de ánimo y cosas que me gustan, porque al final hago un collage de todo lo que me motiva. El tercer acto, por ejemplo, hablará de la cultura de internet y cómo afecta a nuestro presente y nuestro futuro, a cómo interactuamos y cómo construimos nuestras identidades.

¿Por qué estás dándole tanta importancia a lo visual y a todo lo que rodea a la música en este proyecto (y en general también con Seeking The Velvet)?

Es la visión que siempre tuve y que no me atreví a llevar a cabo hasta que creé Seeking The Velvet. Es mi forma de crear proyectos: usar todos los recursos creativos posibles. Lo primordial es la música, y a su alrededor se va construyendo todo lo demás. Es mi forma de trabajar. Me gustan mucho los artistas 360 como, por ejemplo, Jimmy Edgar.

El tercer acto saldrá después de verano… ¿Te haces una idea de qué será lo próximo en la carrera de Cora Novoa?

Ha salido un proyecto cinematográfico muy guay, y estoy pendiente de si se cierra o no. Si no, seguiré haciendo bolos, directos y me meteré en el estudio. Como siempre.

Pantalón JOHN ELLIOTT, camiseta Nike x Matthew WILLIAMS, capucha NIKE X MATTHEW WILLIAMS.
Pantalón JOHN ELLIOTT, zapatillas NIKE.
Pantalón JOHN ELLIOTT, camiseta Nike x Matthew WILLIAMS, capucha NIKE X MATTHEW WILLIAMS, zapatillas NIKE.
Pantalón JOHN ELLIOTT, camiseta Nike x Matthew WILLIAMS, capucha NIKE X MATTHEW WILLIAMS.
Pantalón JOHN ELLIOTT, zapatillas NIKE.
Pantalón RICK OWENS, sudadera OAKLEY BY SAMUEL ROSS, zapatillas NIKE.