EL CINE QUE INTRODUJO A LOS CYBORGS EN NUESTRAS VIDAS
El cine siempre ha sido un medio visionario a la hora de adelantar conceptos futuristas que se normalizarán con el paso del tiempo. Pero es que, en lo que se refiere a cyborgs, resulta que existen películas con personajes medio cibernéticos y medio orgánicos desde hace más de medio siglo. Y que algunos de esos personajes están tan integrados en la memoria colectiva que ni rercordamos que realmente son cyborgs.
Ahora todos sabemos qué es un cyborg. Aunque, espera, ¿lo sabemos realmente? Porque lo cierto es que la terminología de la era robótica se ha vuelto tan compleja que, a veces, cuesta saber cuál es la diferencia entre un robot y un cyborg, o entre una inteligencia sintética y un biohacker. Así que lo mejor es empezar por el principio: un cyborg es un ser en el que se mezclan partes cibernéticas y partes orgánicas. De ahí viene el nombre: de la suma de ‘cibernético’ y ‘orgánico’.
Y, de hecho, como suele ser habitual con todos los nuevos conceptos, el cine fue uno de los agentes necesarios a la hora de familiarizarnos con lo cyborg. Ya se sabe: las películas son esa especie de aguja hipodérmica que sirve para que la población se haga a la idea del futuro mucho antes de que este llegue. En el caso de lo cyborg, y por sorprendente que parezca, resulta que hay ejemplos de este tipo de organismos cibernéticos en el cine desde hace más de medio siglo.
Porque puede ser que, al final, el año 2001 no tuviera absolutamente nada que ver con lo que había imaginado Stanley Kubrick (y que, de hecho, fuera mucho menos futurista de lo que todos hubiéramos deseado). Pero las cinco películas que viene a continuación te hablaron de los cyborgs incluso antes de que supieras qué era un cyborg
007 CONTRA EL DR. NO (1962). ¿Es el Dr. No el primer cyborg de la historia del cine? Puede que no, pero sí el primer cyborg cinematográfico en calar hondo en la cultura popular. Y mira que su nivel cibernético no podía ser más básico: simplemente tiene manos robóticas. Pero esto ya fue toda un revolución en 1962.
STAR WARS (1977). El personaje de Darth Vader está tan integrado en el imaginario colectivo que, a veces, olvidamos que es un cyborg de libro. Un ser humano maltrecho y reconstruido con diversas partes cibernéticas entre las que siempre se recordará esa respiración asistida que es puro icónico del sonido cinematográfico.
ROBOCOP (1987) . El cyborg definitivo: un policía que está a punto de morir y cuyo cuerpo acaba reconvertido en máquina de la ley. Lo interesante del caso de Robocop, como buena película ochentera que es, es que se atrevió a buscar la parte oscura en la moral que acompaña a toda reconversión cibernética.
CYBORG (1989). ¿Cómo no iba a aparecer en esta lista una película que se titula precisamente Cyborg? ¿Y que, para más inri, está protagonizado ni más ni menos que por Jean-Claude Van Damme? ¿Y cuyo argumento es tan psicotrónico como para estar protagonizado por una cyborg llamada Pearl que es la única que puede salvar a la humanidad del Apocalipsis?
IRON MAN (2008). El mundo superheróico de la Marvel está a rebosar de cyborgs… Pero ninguno tan querido por los fans como Iron Man. Será por su núcleo de energía que le impide morir (¿el sueño de todo ser humano?) o será por los innumerables trajes cibernéticos a cada cual más molón. Será por lo que sea, pero ¿dónde hay que firmar para que Iron Man sea el primer Presidente Cyborg de la humanidad?