Nada nuevo bajo el sol. The Beatles hicieron sus película. Whitney Houston hizo El Guardaespaldas. Parchís hicieron lo que hicieron… Así que, ¿cómo va a extrañarnos de repente que gran parte del stardom actual de la música yanqui esté poniendo la patita sobre la industria del cine? No nos debe extrañar. Para nada. Pero sí debemos reconocer que hay algo diferente. Y que ese algo diferente arranca (como muchas otras cosas) con Beyoncé.
DRAKE, RIHANNA, CHILDISH GAMBINO, BEYONCÉ… ¿TODOS SE PASAN AL CINE?
Beyoncé y su Homecoming, Drake con Euphoria, Rihanna y Childish Gambino con Guava Island… Está claro que todos han visto una oportunidad en el mundo del cine y del audiovisual. Pero, ¿es esta una oportunidad para explorar su creatividad o, por el contrario, es otra oportunidad más para hacer negocio?
La hermana mayor de las Knowles marcó un antes y un después en la industria con el lanzamiento de su álbum homónimo en el año 2013. No resulta casual que ese disco sea popularmente conocido como The Visual Album, ya que Beyoncé lo lanzó totalmente por sorpresa y en un formato impactante: cada canción tenía su propio videoclip y, de hecho, vistos todos en el mismo orden del disco, queda claro que la artista estaba definiendo un imaginario único y concreto. La jugada la han repetido muchos después que ella, pero lo importante aquí es lo que tiene esta jugada de constatación del hecho de que vivimos en una era puramente visual y que, si quieres ser un artista musical relevante en pleno año 2019, es obligatorio que tengas una propuesta visual solvente.

En este marco, tampoco sorprende el hecho de que Beyoncé acabe de dejar caer en Netflix su Homecoming, un extenso documental en el que su ya icónica actuación en Coachella 2018 se convierte en una mera excusa para seguir ampliando los límites fronterizos de su propuesta audiovisual. El estreno ha sido uno de los más exitosos de la historia del portal de VOD y, por lo tanto, ya se rumorea por ahí que Beyoncé ha firmado un acuerdo con Netflix para realizar varias piezas audiovisuales más.
De forma similar, hace unos meses que surgieron unas imágenes que parecían indicar que Chidlish Gambino (es decir: Donald Glover) y Rihanna estaban trabajando juntos en algo que a todas luces parecía una película. Al final, Coachella 2019 fue el lugar elegido para ambos artistas estrenaran Guava Island, un musical con guión del propio Glover y dirigido por Hiro Murai que se ha convertido en una de las estrellas de la temporada dentro de otro gigante del VOD: Amazon Prime Video.
Más todavía: HBO, el tercer gran gigante del VOD, no podía quedarse sin su pedacito de pastel, y será por eso que en breve estrenará Euphoria, una serie que viene avalada con Drake a la producción y con Zendaya como protagonista. Poco más se sabe de esta producción, pero está claro que, visto lo visto, algo está ocurriendo. Y ese algo es que, en un panorama 360º como el que vivimos, donde el negocio solo es negocio si se expande en todas las direcciones, los artistas musicales estadounidenses saben que en el audiovisual hay dinero. Y, si hay dinero, allá están ellos.




