Portada de Thrasher, con apariciones regulares en Love (la serie de Judd Apatow para Netflix) habitual en los lookbooks de Supreme y con colecciones propias junto a Vans o adidas, la aparición de Jason Dill en el listado de los skaters más influyentes de la historia no es ninguna sorpresa. Pero nadie podía sospecharlo cuando descubrió el patín junto a Ed Templeton.
FUCKING AWESOME, REBELDÍA ANALÓGICA

Magnético, excéntrico, singular. Adjetivos que se usan habitualmente para hablar de Fucking Awesome, pero que funcionan igualmente con su fundador, Jason Dill. Un tipo que ha sabido crear no solo una marca, sino un halo de influencia que trasciende su universo original, el skate.
En un caso típico de adolescente rodeado de un ambiente poco estimulante, Jason Dill se cansó de Huntington Beach cuando descubrió la escena de Nueva York, justo cuando Supreme era el centro de reunión de la comunidad skater. Eran los noventa, los días de Kids, los videos salvajes y una ciudad que mantenía un estilo tan descarado como peligroso. Un ambiente perfecto para Jason Dill.

Los años de NY sirvieron para convertirle en uno de los escultores del espíritu de Supreme, pero también le alejaron del patín alimentando una leyenda de personaje excéntrico y libre. Fucking Awesome nace de la idea de crear una compañía basada en la contracultura, apoyado en el trabajo del cineasta Mike Piscitelli. Durante sus primeros años, la marca se mueve en un ambiente tan cambiante como el de Jason Dill.
En 2013, tras el regreso de Dill a Los Angeles, se incorpora a Fucking Awesome Anthony Van Engelen , un antiguo compañero de piso de Dill y a partir de ahí una cascada de referencias del skate actual; Na-Kel Smith, Elijah Berle, Tyshawn Jones, Sean Pablo o el fallecido Dylan Rieder.
Jason Dill define Fucking Awesome como una compañía de ideas, collages que funcionan como depósito de citas analógicas. Sin temporadas concretas, el producto solo aparece cuando llegan nuevas ideas; fotos de infancia de sus riders, referencias mesiánicas o Chloë Sevigny como inspiración en una marca irreverente y salvaje.




