No hay un momento decisivo en la carrera de Hiroshi Fujiwara que le llevara a convertirse en la eminencia del streetwear que hoy es desde hace ya 30 años. Aún así, es posible hablar de su vida describiendo las diferentes eras que la han definido, gracias a sus numerosos viajes por el mundo. Al cumplir los dieciocho, en la década de los ochenta, Fujiwara se mudó de la zona rural de Ise (Japón) a Tokio. Es ahí cuando descubrió la escena musical de la ciudad, y se llegó a aficionar al punk, que le acabó llevando a Londres. Poco después, de viaje a Nueva York, se convirtió en un fanático del hip hop. Este último género es el que le cambió la vida.
HIROSHI FUJIWARA, DESCIFRANDO AL PADRINO DEL STREETWEAR

Le llaman el padrino del streetwear, aunque tal vez solo puedan ubicarle los insiders de la industria. Es difícil hablar de todos los hitos de su carrera de forma detallada, pero su figura se puede describir a grandes rasgos tan solo con llamarle el internet humano. El cerebro de Hiroshi Fujiwara funciona como una red que tiene innumerables ramas que conectan la moda, la música y la cultura, además de las subculturas que la forman. Y es a partir de esas conexiones que Hiroshi Fujiwara crea tendencias en incluso movimientos, al principio de su carrera en su Japón natal, y ahora ya con el paso del tiempo en el mundo entero.
De ahí empezó a hacer viajes a la cuna del hip hop, llevando de vuelta a Japón vinilos de pioneros como Afrika Islam o Kool Lady Blue. Así aprendió a pinchar y se convirtió en el DJ que introdujo el hip hop en la capital japonesa, popularizando aún más el género con su grupo Tiny Panx. Fue tal el interés que creció en Tokio con todo lo relacionado con el hip hop, que surgió una subcultura interesada en todo lo americano. Pasando por la ropa vintage y de calle, a diferencia de los fashionistas que seguían las pasarelas parisinas de marcas como Comme des Garçons o Yohji Yamamoto, a la cultura del skate. Y es en el barrio de Harajuku, más bien en las callejuelas menos transitadas, lo que se llama Urahara, donde se pudo presenciar este nuevo movimiento.
En 1993, Fujiwara ayudó a Jun Takahashi y Tomoaki Nagao a montar NOWHERE, una tienda de productos y memorabilia americana. Insatisfechos con la poca demanda que tenían, empezaron a vender productos propios bajo los nombres de UNDERCOVER y A Bathing Ape, respectivamente. Así que su participación en la creación de estas dos marcas ahora icónicas, que convirtieron a Takahashi y a Nagao, aka Nigo, en otras dos de las figuras más importantes del streetwear, fue clave.
Y es así como Fujiwara ha labrado su carrera a través de diferentes colaboraciones, aportando su infinito conocimiento y experiencia a marcas como Levi’s, Burton o Nike. Con esta última forma parte del equipo HTM, junto al aclamado diseñador de zapas Tinker Hatfield y Mark Parker , director de Nike, donde sacan drops cuando quieren, independientemente de las temporadas. Pero no solo eso, a través de su marca Goodenough y el proyecto Fragment (archivo cultural además de agencia, consultora y línea de ropa) ha trabajado prácticamente con todas las figuras más importantes del streetwear. También ha colaborado con gente del mundo del lujo, como Kim Jones de Dior Men, con el que sacará un segundo proyecto. Y es que es imposible mencionar todos los proyectos en los que Fujiwara está involucrado, pasando por la revista Ring of Colour o la concept store The Parking. A veces no es fácil, pero desde luego no hay que dejar de seguirle la pista.


