Cuando su nombre se asociaba al alto rendimiento deportivo, Jeff Henderson saltó a Cole Haan y UAS para luego alejarse de las grandes corporaciones e intentar controlar todo el proceso desde NinetyNineProducts, su propio proyecto. Cada uno de sus diseños parecía completar las casillas de lo inesperado, ¿una zapatilla para bebés sin tener hijos? Hecho. ¿Un modelo para el primer japonés en la NBA? Hecho. ¿Devolver las Air Max a la actualidad? Hecho. ¿Desarrollar un modelo para Tinker Hatfield, el hombre que te contrató dos décadas antes? Hecho. ¿Convertir a las Yeezy en un fenómeno global? Hecho.
JEFF HENDERSON, EL FUTURO DEL DISEÑO ES LA DIVERSIDAD

En cada grupo hay alguien distinto, alguien que a primera vista parecería no encajar y sin embargo es el verdadero catalizador del grupo, el que evita que el colectivo se mueva de un modo uniforme y predecible. En el mundo del diseño de zapatillas, Jeff Henderson ha desempeñado constantemente ese papel. Ingeniero en un mundo de diseñadores, afroamericano en oficinas predominantemente blancas, occidental que diseña para japoneses, alguien que odia correr y crea zapatillas para corredores.
Una carrera en el diseño que se aprecia en los productos, no en los titulares. Preferimos que fuera él mismo quien nos contara la evolución de su trabajo, con la esperanza de ver algo que nos acerque al futuro.

Llegaste al mundo del diseño de un modo poco ortodoxo, ¿cómo fue el camino que seguiste? ¿Qué camino recomiendas?
En la actualidad hay varias formas de convertirse en diseñador de calzado; escuelas de diseño industrial, escuelas específicas de calzado como Pensole o pasantías en fábricas. Hace 25 años no tenía muy claro cómo hacerlo, así que obtuve un título de ingeniería y entré a trabajar en Champs. Conseguí un puesto inicial haciendo blueprints (los planos por los que se guía la fabricación de una zapatilla), y seguí aprovechando los golpes de suerte hasta que llegué al diseño.
Aunque el sueldo no sea el mismo, la cantidad de personas que viven de diseñar zapatillas es casi la misma que los jugadores que llegan a la NBA. No es un lugar fácil. Si conoces las probabilidades es posible que no te sientas tan mal cuando te rechazan.
Suelo publicar mi carta de rechazo de Nike por si alguien necesita ver que no está solo.
Has trabajado en diseño de producto de rendimiento y también en moda, ¿es el modo de diseñar muy diferente en ambos lados?
Me gusta pensar que el rendimiento y la moda pueden ir juntos, pero el enfoque es muy diferente para cada uno. Una zapatilla de rendimiento puede tener éxito aunque no sea elegante, y un zapato de moda puede tener éxito aunque su rendimiento no sea bueno, pero eso no significa que el producto no pueda tener ambos. Me encanta trabajar con diseñadores que solo se preocupan por uno u otro porque busco formas de introducir el otro lado de la ecuación.
Mis primeros 15 años de diseño se basaron principalmente en el rendimiento, por lo que ese es mi valor predeterminado. Vivir en Nueva York y viajar a Europa y Asia me permite conectar con gente de la moda que no entendía al principio de mi carrera.
Hoy internet hace que ambos mundos sean más fáciles de combinar si tienes buenos guías, porque la mayoría de la información se presenta de segunda y tercera mano por personas que intentar venderte algo que no necesitas.

Nike, Cole Haan, UA, Yeezy, NinetyNineProducts… ¿Es muy diferente la aproximación al diseño desde las distintas marcas? ¿Crees que cada uno de tus productos tiene algo que los identifica?
Cada marca aborda la creación de productos desde su propio punto de vista. Algunas marcas se centran en la innovación o rendimiento. Otras se centran en los consumidores o las tiendas. Hay momentos en los que intentas incorporar la filosofía de la marca en el proyecto a toda cosa, y en otros momentos en los que las marcas piden algo más icónico.
Mi proceso creativo suele ser la evolución de las conversaciones con la marca. NinetyNine Products es la primera vez que no me apoyaba en una filosofía de marca existente, pero el producto final sigue siendo el resultado de innumerables horas de preguntas sobre lo que le gusta a la gente.
A veces nuestro mejor trabajo no es el más conocido. Has diseñado zapatillas para jugadores NBA, campeones olímpicos y ganadores de Grammys; pero, ¿hay algún diseño al que tengas especial cariño? ¿Algún diseño del que estés especialmente orgulloso?
Durante la mayor parte de mi carrera aprendí en un proceso creativo, por lo que comencé a apreciar las historias más que los diseños en sí. Dicho esto, siempre me encantan los zapatos que comienzan pasando desapercibidos y terminan teniendo éxito. Es el caso de las Nike Baby Fit, que no interesaban a nadie hasta que se convirtieron en parte del Alpha Project junto a zapatillas de baloncesto del más alto nivel. La franquicia Air Max parecía estar fuera de las conversaciones hasta 2009, cuando Harlem, Brooklyn y Atlanta la adoptaron. Lo mismo ocurrió con Cole Haan Lunargrand y Yeezy. Son historias que tienen altos y bajos que no puedo compartir públicamente, pero son las razones por las que me gustan algunas zapatillas. Me gustan las personas de la industria que el resto del mundo nunca sabrá que existen.
En tus trabajos se aprecia la importancia de la diversidad. ¿Ves cambios en el diseño actual respecto a la diversidad?
La diversidad siempre fue clave de mis oportunidades y éxitos porque mi enfoque siempre llegaba desde una nueva perspectiva, ya sea porque soy negro, de Ohio, por ser ingeniero o por trabajar con Adobe Illustrator. Si creo que ser diferente es una ventaja estratégica, no debería sorprender que busque talento en personas que generalmente no tienen demasiadas oportunidades.
Veo más personas que buscan ser más inclusivas en su enfoque, y consumidores que esperan mejores productos para todos los ámbitos de la vida. Nunca se me ocurrió hacer zapatillas para personas mayores hasta que mi hermano mayor enfermó. Entonces me di cuenta del estigma asociado a cierto tipo de consumidores solo por sus zapatillas. Estos espacios son oportunidades para crear algo nuevo y crear nuevos modelos de negocio.

La mayoría de los trabajos requieren experiencia, pero en el diseño de calzado parece haber una lucha entre tener experiencia y ver el producto como un adolescente.¿Cómo se lleva esa contradicción?
Veo a muchas personas con talento que crean su propio camino eludiendo lo habitual. Tres cuartas partes de la información que necesitas para ser un buen diseñador puedes encontrarla online. La mayoría de los diseñadores que conozco estarían encantados de compartir sus conocimientos con cualquiera que esté realmente interesado en estudiar el oficio. La matrícula para un semestre te costará aproximadamente lo mismo que tres semanas en Italia para ver cómo trabajan allí.
Si mezclas ese viejo mundo y un acercamiento a la industria desde una nueva perspectiva serás difícil de parar. No digo que sea fácil, ni que nadie ponga una alfombra roja, pero he visto diseñadores con mucho talento y pasión que estuvieron años trabajando hasta tener suerte con un proyecto.
El año pasado me obsesioné con los cómicos, no porque quisiera convertirme en uno, sino por su nivel de estudio, preparación y eficiencia era más elevado que en cualquier otra disciplina creativa. Por eso comencé a compartir mis historias, porque la mayoría de estas historias se quedaron en Beaverton, Calabasas, Herzog… He sido cuidadoso al compartirlas, pero me alegra que haya personas que aprecian las zapatillas más allá del próximo gran lanzamiento de Jordan.
La diversidad es el elemento clave de la carrera profesional de Jeff Henderson y parece que será también la clave del futuro.


