1982
JORDAN, UNA RELACIÓN CON NORTH CAROLINA EN TRES ACTOS
A principios de los ochenta una jugada de un joven Michael Jordan decidió el campeón de la liga universitaria e inició una relación con North Carolina que ha evolucionado a través de cuatro décadas y que ha cambiado el estilo del baloncesto.
La locura de marzo (March Madness) marca el momento decisivo de la competición universitaria de baloncesto, pero en 1982 se convirtió en algo más. La victoria de North Carolina sobre Georgetown daba a conocer a un jugador por entonces conocido como Mike Jordan en una época en la que llevaba Converse, los pantalones eran muy cortos, no había línea de tres y el reloj de posesión parecía no agotarse nunca.
Georgetown, la perdedora, había sido una de las primeras grandes universidades en unirse a Nike. Su entrenador de 1972 a 1999, John Thompson, era uno de los grandes nombres del baloncesto americano, abrió las puertas de Nike a las universidades y la marca le respondió con diseños especiales. Con aquella canasta en los últimos segundos Jordan evitaba la que podría haber sido una de las primeras victorias importantes de un equipo Nike.
Aquella jugada convirtió a Mike en Michael Jordan, un joven que se jugó un balón que por galones correspondía a la estrella del equipo, James Worthy. Todos sabemos la historia de Jordan, que dos años después llegó a la NBA para cambiar el juego y el estilo junto a Nike, la marca a la que había hecho sufrir.

1989
Cuando Michael Jordan comenzaba a ocupar un lugar importante en la NBA, pidió a los Bulls un cambio en el patrón de los uniformes para alargar la longitud de los pantalones. En la película Space Jam, que mezcla anécdotas reales y ficciones narrativas, se afirma que Michael solía jugar con un pantalón de su universidad bajo los pantalones oficiales de los Bulls, por lo que Michael necesitaba una talla más de la habitual. Aunque hay algunas imágenes en las que se ve a Jordan con un pantalón bajo el uniforme en sus primeras temporadas, la historia parece más un anécdota puntual que una verdad absoluta. Space Jam puede ser divertida pero difícilmente puede citarse como una garantía de credibilidad una película en la que Jordan se enfrenta a un equipo de monstruos de otro planeta. Según otros, Michael elegía una talla más para ocultar sus piernas, demasiado delgadas. A la vez que Michael se iba convirtiendo en el mejor jugador de la NBA los pantalones de la liga iban aumentando de longitud, adaptándose a ese nuevo estilo.
La liga universitaria, habitualmente más arriesgada, convirtió los pantalones extralargos de Jordan en símbolo de una nueva generación comandada por los Fab Five, cinco jugadores de Michigan que popularizaron también las zapatillas negras con calcetines negros. A pesar de no conseguir ningún título, aquellos Fab Five siguen siendo recordados por su estilo de juego, pero también por su rebeldía.

1999
Con Jordan convertido en un ídolo, algunos jugadores de North Carolina comenzaron a llevar Jordan como tributo a un jugador que había salido de aquella universidad. El siguiente paso parecía lógico, convertir a North Carolina en una universidad Jordan. Un proceso en el que también se incluyeron nuevos equipos y en el que hoy se cuentan Marquette, Houston, Oklahoma o Florida, además de diseños exclusivos para Oregon . Y por supuesto, Georgetown y Michigan. Una mezcla de relaciones profesionales y personales con guiños a la historia y el legado de Jordan; Tex Winter (antiguo entrenador de Michael en Chicago que también lo fue de Marquette) y antiguos equipos de jugadores Jordan como Jimmy Butler, Blake Griffin o el ex jugador de béisbol Derek Jeter (Michigan).
Ediciones limitadas, colores inspirados en UNC y tributos a entrenadores con las que Jordan recuerda su etapa universitaria.



