Tame Impala están a punto de lanzar nuevo disco: se titulará The Slow Rush , se publicará oficialmente el próximo 14 de febrero (sí, coincidiendo con San Valentín) y se tendrá que enfrentar a la difícil tarea de ser el sucesor de Currents. Al fin y al cabo, ya no solo se trata de que el anterior trabajo de la banda liderada por Kevin Parker sea considerado como el favorito absoluto de los fans, sino que, de alguna forma u otra, es un disco imprescindible para entender cierto sonido de la última década.
LA NUEVA TRINCHERA PSICODÉLICA
Solo faltan un par de meses para que Tame Impala publiquen nuevo disco. Así que no podría existir mejor momento para lanzar una vista panorámica sobre esta trinchera psicodélica en la que, a día de hoy, están militando todo un conjunto de grupos capaces de hacerle sombra a Kevin Parker.
Para entender por qué de repente todo el mundo sonaba a Tame Impala, con Lady Gaga incluida con producción de Parker. Y para entender, también, por qué la psicodelia está viviendo una nueva juventud que ya vimos reverdecer con MGMT y similares pero que, gracias a los australianos, ha alcanzado cotas de fiebre internacional. El panorama mundial está asimilando los preceptos de la psicodelia yanqui y lo está acercando a sonidos autóctonos. ¿O es que el folclore primigenio de la mayor parte de culturas no tiene ya un punto de hipnótica psicodelia en bucle?
Algunos lo llaman neopsicodelia. Otros incluso dicen que ya hay otra nueva ola posterior a la que protagonizaran Tame Impala y que, por lo tanto, ya deberíamos estar hablando más bien de postneopsicodelia… Sea como sea, y antes de que The Slow Rush entre en nuestras vidas, hagamos un parón en el camino para hablar de otras cinco formaciones que están definiendo la trinchera psicodélica desde el presente perfecto.
POND. Se dice se comenta que el último disco de Pond hasta la fecha, Tasmania, ya ha superado en calidad a todo lo que puedan hacer Tame Impala. Lo que, fundamentalmente, es un error de percepción… Porque los líderes de ambas bandas, Nick Albrook y Kevin Parker, son colegas, compartieron grupo en el pasado y, de hecho, el segundo es el productor preferido de los primeros. Así que, más que competidores, estamos ante primos hermanos.

ALTIN GÜN. La interesante intrarelación entre psicodelia y folclore parece más viva que nunca en las canciones de Altin Gün. Y es que la banda de Jasper Verhulst se ha especializado en bucear en las profundidades de la tradición musical turca para alumbrar discos tan excitantes y únicos como su más reciente On.

BASANTA. En España también existe una buena tradición de folclore aficionado a trenzarse en ensoñaciones psicodélicas. Basanta, formación que juega al misterio y cuyos miembros suelen ocultar sus rostros tras perturbadoras máscaras, se dedican a escarbar con sus manos desnudas en la ciénaga del folclore gallego más obscurantista.

KHRUANGBIN. Folclore turco, folclore gallego… ¿Por qué no aderezarlo todo con un poco de folclore tailandés? El punto de partida de Khruangbin es no solo la música tailandesa de los 60, sino también el pop, el rock y el funk autóctonos del sudeste asiático. Con todos estos elementos en la coctelera, la banda de Houston ha facturado discos tan celebrados como su debut The Universe Smiles Upon You.

KING GIZZARD & THE LIZARD WIZARD. Pero, un momento, ¿la psicodelia no tiene también un punto de diversión multicolor que parece extirpada en estas propuestas tan serias? Para solucionar esto aquí llegan King Gizzard & The Lizzard Wizard, australianos de nombre churrigueresco capaces de lanzar discos como churros y que, además, son insuperables a nivel de enérgico cachondeo sobre el escenario.


