¿Sabes ese meme en el que una imagen especialmente perturbadora se hace acompañar por el texto ‘Enough Internet for today’ (es decir: suficiente internet por hoy)? Pues seguro que Marco Mori ha contemplado una y mil veces cómo sus vídeos acababan convirtiéndose en este meme. Lo que tiene todo el sentido del mundo porque, al fin y al cabo, este artista 3D se ha especializado en explorar los límites tanto del cuerpo humano como de los gráficos sintéticos generados con herramientas tecnológicas.
Marco Mori: post-humano pero con humor

El mundo de Marco Mori está repleto de seres inquietantes cuyos cuerpos desafían continuamente las leyes de la coherencia humana. Es un mundo post-humano, pero un mundo post-humano que también es puro cachondeo.
Las constantes de su trabajo están ahí: cuerpos humanos desnudos pero con pechos –comúnmente desiguales– como único atributo sexual, pieles ultratexturizadas repletas de imperfecciones, desdén absoluto hacia el recurso del 3D para crear una ilusión de realidad (de hecho, Mori trabaja en la dirección opuesta) y, como colofón, un uso tronchante de la música como contrapunto que matiza lo humorístico de su propuesta. La música, de hecho, es lo que aleja su arte 3D de la sordidez de otras propuestas que podrían considerarse cercanas como las de Chris Cunningham o Jesse Kanda. Estas referencias dejan claro que, aunque Marco Mori haya estado trabajando con hip-hoperos hasta el momento, en cuanto se asocie con un Aphex Twin o con un Arca, lo va a petar como si no hubiera un mañana.
Y eso que, tal y como explica el mismo Mori, lo suyo es un arte totalmente autodidacta. Aprendió a usar el software Cinema 4D recurriendo a tutoriales online, y su única experiencia previa fueron una serie de vídeos que realizó con Windows Movie Maker y en los que retrataba su pasión por ciertos deportes como el fútbol o el skateboarding. El nexo de unión entre su pasado y su presente está francamente claro: estos dos deportes en concreto tienen mucho de llevar el cuerpo humano hasta su límite enfrentándolo a situaciones en las que se deforman, se rompen y desafían las leyes de la física. Eso es lo que hace Marco Mori con sus piezas en 3D, por mucho que admita que su afición a usar cuerpos regordetes y poco deportivos nace más bien en el hecho de que es mucho más fácil trabajar este tipo de físicos en un entorno 3D. Pura vagancia, vamos.
¿Estamos ante el próximo héroe para los fans de las post-humanidad? Más que probablemente, sí. Pero, ojo, porque la carrera de Marco Mori solo acaba de despegar y, si sigue aplicando lo del Just Do It de forma tan elocuente, las fronteras que puede conquistar nos van a sorprender continuamente.

