Y es que Poggy ya defendía esta filosofía cuando empezó a trabajar para United Arrows & Sons en 1997, una especie de grandes almacenes de moda masculina, pero no la típica tienda anticuada con la misma selección de marcas y prendas temporada tras temporada, no. Estamos hablando del auge, por aquel entonces, del barrio de Harajuku de Tokio, específicamente al sur en Ura-Harajuku, en el que se encontraban originalmente tiendas de streetwear como Goodenough, NEIGHBORHOOD y Undercover entre otras, que ahora en 2019 están en boca de todos. United Arrows & Sons bebía de las influencias de esas tiendas, pero la gran diferencia era que ellos mezclaban lujo y streetwear, ya que su prenda estrella era el traje a medida. Aún así vendían también cazadoras bomber, tejanos o zapas.
POGGY, EL MAESTRO DE LAS COLABORACIONES

Motofumi Kogi, aka Poggy o Poggy The Man, es conocido como el master de las colaboraciones tras haber creado piezas e incluso colecciones, ya sea bajo su nombre o a través de la tienda United Arrows & Sons, de la que es director. En solo tres años ha trabajado con marcas como Puma, Levi’s y Converse. Y aunque las colaboraciones como concepto se empezaron a poner de moda a partir de esta década, Poggy lleva defendiendo el espíritu colaborador desde hace más de veinte años.
Poggy era una especie de curador, lo que viene a ser un buyer, que seleccionaba las mejores prendas valorando la calidad por encima del nombre, y dejando que el comprador hiciera un mix and match de las prendas que le gustaban. Esta era una noción totalmente nueva para una sociedad tan homogénea como la japonesa de la época, y especialmente revolucionaria para los hombres, o aquellos office men que llevaban siempre el mismo traje. Ahí es cuando se empezó a reconocer el estilo, la autenticidad y originalidad de cada persona por encima de las modas, en un país en el que primaba la uniformidad por encima de todo.

Poco a poco el gusto y estilo de Poggy se fue haciendo conocido, especialmente fuera de Japón. Su distinguido look caracterizado por un sombrero de ala ancha, traje llamativo y zapatillas, con el que siempre lograba mezclar diferentes estilos empezó a salir en todos los blogs de streetstyle a partir de los años 2000. Por eso a través de la tienda para la que trabajaba, de la que acabaría siendo director, se le acercaron varias marcas para hacer colaboraciones, la idea era lanzar modelos únicos co-diseñados por él que serían vendidos exclusivamente a través de United Arrows & Sons.
Pero, ¿cómo calificaría Poggy una buena colaboración? Según él, en una colaboración tiene que existir el concepto japonés de ‘musubareru’ que significa estar enredados o anudados juntos. Se trata de entrelazar estilos, tradiciones y filosofías de forma orgánica, como si fuera un matrimonio, hasta que se crea algo nuevo, original, y nunca visto. Y eso es lo que Poggy lleva haciendo desde el principio de su carrera, estrechando lazos con otras estéticas y culturas, sin miedo a mezclar el streetwear y el lujo para llegar a crear un estilo único, irrepetible e inimitable.

