Someone Who Will Love You in All Your Damaged Glory. Así se titula el libro de relatos cortos que Raphael Bob-Waksberg lanzó el pasado mes de junio. De hecho, así podría titularse también la visión artística que ha aportado este hombre al mundo de la cultura contemporánea: una especie de historia de invasión silenciosa que nos llegó por donde nos llegan todas las invasiones silenciosas últimamente. Las series de televisión, en general. Y Netflix, en particular.
RAPHAEL BOB-WAKSBERG, BIENVENIDOS A LA ANIMACIÓN EXISTENCIAL

Primero fue BoJack Horseman. Ahora es Undone. Raphael Bob-Waksberg está demostrando que otra televisión es posible a base de plantar en nuestras pantallas series que son una verdadera semilla de existencialismo vital. Dicho de otra forma: las series que nos merecemos aquí y ahora.
Y es que fue en esta plataforma de vídeo online en la que BoJack Horseman aterrizó en el año 2014 y donde, poco a poco, ha ido creciendo en reconocimiento tanto por parte de un público entregado a la animación adulta como de una crítica para la que el encuentro entre alta y baja cultura siempre será motivo de celebración. Ese encuentro, casi un choque a alta velocidad, es lo que propone esta serie de animación que no podría tener un punto de partida más surrealista: BoJack Horseman es un actor que triunfó en una sitcom de los 90 y que vive de las rentas de aquel éxito, ya que no ha vuelto a hacer nada relevante en su carrera. A su alrededor se concentran todo un conjunto de personajes que ofrecen uno de los espejos más esperpénticos que alguien se ha atrevido nunca a ponerle delante a Hollywood y su ecosistema. Habrá quien piense que lo surrealista aquí es que BoJack es un caballo. Pero no. Lo surrealista es que es un caballo depresivo que conduce a la serie hacia lugares inusitados en los que ha de enfrentarse a temas tan opacos como la muerte, la imposibilidad de las relaciones afectivas en el mundo adulto y el declive que conlleva el envejecimiento.

Sea como sea, esta serie de Netflix consiguió que el apellido de Bob-Waksberg estuviera en boca de todo el mundo. Y mira que es un apellido complicado. Aun así, cuando el showrunner decidió dar el salto desde Netflix hacia Amazon Prime Video, ya nadie mostró sorpresa ante el hecho de que su nueva serie, Undone, también tuviera un punto de vista surrealista… y existencialista. Esta serie de animación rotoscópica parte de una chica que descubre que puede viajar en el tiempo después de un accidente de coche. También puede ver a su padre muerto, que la instará a solucionar el misterio de su fallecimiento. Una excusa sci-fi que, de nuevo, le sirve al showrunner para lidiar con temas como los traumas familiares y la necesidad de buscar mundos mejores que este en el que vivimos, por mucho que eso nos ponga en manos de la locura (clínica).

Dos series y un libro de relatos cortos. Esto es solo la carta de presentación de Bob-Waskberg, el nuevo maestro de un nuevo tipo de animación que casa a la perfección con el existencialismo vital al que nos ha abocado la crisis socioeconómica y moral que estamos viviendo. Lo suyo es meter el dedo en la yaga… Pero da igual. Por una vez, eso nos da más placer que dolor.


