En un mercado tradicionalmente masculino, Très Rasché ha conseguido darle la vuelta para trasladar un nuevo mensaje. Creada por Madisen Sowers , ha conseguido expandir los clichés del streetwear, ampliando el terreno de juego para que cualquier pueda aportar su propia visión, que parte de su trabajo como estilista y diseñadora y se desarrolla en su faceta de dj en una experiencia que no puede quedar apartada de Trés Raché.
Desde Los Angeles, una de las cunas del streetwear por su relación con el surf, el skate y el punk, pero crecida a partir de las experiencias vividas en Londres o París, Sowers trata de crear las prendas que las mujeres buscan en la sección de hombre, mezclando siluetas masculinas con una mirada femenina. Uno de los primeros éxitos de Très Raché, el pantalón 50/50 está construido sobre un patrón de pantalón de trabajo de hombre y la propia Sowers fantaseó con la posibilidad de mantenerse oculta tras la marca, al fin y al cabo ¿a quién le importaba si aquellas prendas fueron diseñadas por hombres o mujeres? ¿Era realmente importante el origen o el significado que cada consumidor quisiera darle?
El streetwear, habitualmente ha sido cultivado por grupos de hombres con intereses y sueños en común que ahora se abre con nuevas perspectivas. Un mundo en el que las referencias al diseño y la música, street y chic, lo masculino y lo femenino, se mezclan en lugar de enfrentarse.
Una dualidad de la que Reebok saca partido enfrentado luces y sombras. La apariencia clásica de la Club C en acabados negro o blanco con el sutil sello TR iridiscente, se convierte en algo completamente nuevo a través de la tecnología 3M. Detalles reflectante para hacer de un modelo clásico una oportunidad para brillar.





