Widget Banner Image Duties CHI-COL

T. ERIC MONROE, IMÁGENES OCULTAS DE MÚSICOS ICÓNICOS DE LOS NOVENTA

Tupac

Cuando T. Eric Monroe empezó a fotografiar conciertos y eventos varios a los que asistía, sin más ánimo que capturar con su cámara lo que estaba viendo, no sabía que se encontraba justo en el lugar adecuado en el momento oportuno. Su carrera empezó en los noventa en la zona de Nueva York y Nueva Jersey, cuando atendía eventos de skate y conciertos de hip hop. Lo que empezó como un hobby, con el tiempo se convertiría en su trabajo, y le llevaría a publicar en revistas tan legendarias como Thrasher Magazine, The Source o XXL.

Y no solo eso, sino que conseguiría fotografiar a músicos que acabaron siendo icónicos cuando aún no eran tan conocidos. Gente como Tupac, Biggie, Ghostface Killah o Raekwon de Wu Tang Clan. O Lauryn Hill cuando estaba en The Fugees. O Erykah Badu, entre muchos otros. Hoy en día dedica su tiempo a recopilar fotografías inéditas de su archivo, muchas de las cuales están siendo publicadas más de 20 años después. De hecho hace tan solo un par de días salió el tercer libro de la serie Rare & Unseen Moments of 90's Hiphop. Hablamos con Eric acerca de su extraordinaria carrera y de aquellos días en los que no sabía lo trascendentales que acabarían siendo sus imágenes.

Mighty Mos & Talib Kweli

Primero de todo Eric, ¿cómo y cuándo empezaste a hacer fotos?

De adolescente siempre sacaba fotos, no porque quisiese ser fotógrafo, solo para capturar momentos o eventos familiares o con amigos.

¿Cómo conseguiste convertir tu hobby en tu profesión publicando tu trabajo en revistas como Thrasher Magazine, The Source o XXL?

Cuando estaba en el instituto solía enviar fotos de competiciones de skate locales (en Nueva York y Nueva Jersey) para publicar junto a resultados de competiciones en Thrasher Magazine y Transworld Skateboard. Después, en el verano del 92, saqué fotos de mi primer concierto de hip hop. Tuve la suerte de convertir esta oportunidad en más oportunidades de fotografiar a artistas de hip hop. Cada vez que se me presentaban más oportunidades me daba cuenta de que necesitaba que una revista apostara por mí, básicamente para que pudiera usar la excusa de decir que trabajaba para ellos. En ese momento, solo conocía bien a los que llevaban Thrasher y me dejaron usar su nombre para contactar a más artistas y a cambio les escribía artículos y les enviaba fotos para su sección de música. Durante el primer año en que empecé a fotografiar artistas, conseguí que mis fotos salieran en otras publicaciones como Source Magazine, XXL y otras más. Mis primeras imágenes que salieron en revistas de hip hop eran fotos de fiestas o de artistas junto a ejecutivos de la industria u otros artistas. Esto me ayudó a conocer más gente de la industria musical.

Como dices, empezaste sacando fotos de la escena de skate de tu zona, ¿fue una progresión natural empezar a fotografiar a raperos?

Crecí en los suburbios de Nueva Jersey, a una hora en coche de Nueva York. Ahí la música y el skate iban de la mano. No habían demasiados conciertos de hip hop en mi zona, así que si nos avisaban de algo, mis amigos y yo íbamos. Escuchábamos todo tipo de música, hip hop, hardcore/punk, clásica, jazz, rock, soul… Mis mundos del skate y el hip hop chocaron cuando fui a un evento de skate en el que había un concierto de hip hop. Fui para pasar el rato con mis amigos skaters y uno de ellos me dio un pase de fotos para poder ver el concierto sin preocuparme del público. Después del concierto, un fotógrafo profesional que también había sacado fotos me explicó que podía vender mis fotos. Le hice caso y seguí su consejo y se me abrió un nuevo mundo.

The Roots

Has publicado tres libros bajo el título Rare & Unseen Moments of 90's Hiphop Volume One y Volume Two. ¿Cuándo y por qué decidiste recopilar tu archivo estos libros?

Cierto, el volumen tres salió el 19 de noviembre. La trilogía de Rare & Unseen Moments of 90’s Hiphop nace de la idea de querer enseñar parte de mi trabajo y de empezar a compartir historias sobre esos momentos. Mi carrera en los noventa era bastante atípica. No era famoso, ni estaba trabajando para una revista para recibir las oportunidades o encargos para fotografiar artistas. Todo lo conseguí porque me iba enterando de cosas y me creaba a mí mismo oportunidades. Vendía lo que podía a publicaciones o discográficas. Muchas de mis fotos no llegaron a ser publicadas en los noventa, pero el contenido y las historias se conservan en las imágenes (en diapositivas, negativos y prints). Cuando empecé a enseñar las imágenes en redes, las respuestas y preguntas que recibí me hicieron ver cuál era la mejor manera de enseñar la escena de la que había formado parte en los noventa. La trilogía es solo una introducción a mi trabajo y mis relaciones únicas con los artistas.

Llegaste a inmortalizar a músicos como Tupac, Biggie o The Fugees al principio de sus carreras, ¿sabías que acabarían llegando tan lejos?

En los noventa no tenía ni idea de lo grande que llegarían a ser los artistas, en el hip hop del momento los artistas más famosos eran gente como LL Cool Jay o Run-D.M.C., que tenían éxito comercial. Con los artistas emergentes siempre sabías quién tenía talento y quién no, pero no había ninguna fórmula que te convirtiese en icono. Esto era antes de los móviles, de internet y de las redes sociales. Tenías que currártelo bastante para que te reconociesen como artista. Ahora podemos mirar atrás y entender porqué algunos artistas son considerados iconos hoy en día, más de 20 años después, pero en su día, nadie sabía como evolucionaría el hip hop.

¿Alguna vez te paraste a pensar en que tus imágenes podrían acabar siendo icónicas? Si te hubieras parado a pensarlo en serio, ¿crees que hubieses hecho algo diferente?

En los noventa nunca pensaba demasiado en mi trabajo. Cuando dejé de fotografiar a músicos decidí concentrarme en otros proyectos. Si hubiese podido saber lo valiosas que llegarían a ser mis fotos, claro que me hubiese comportado diferente. Hubiese fotografiado personas y momentos de forma más tradicional y segura. No hubiese experimentado tanto con la fotografía analógica. Hubiese sido mucho más conservador y lo hubiese tratado más como un trabajo. Puede que incluso no me hubiese dejado meterme de lleno en observar y capturar el momento.

Jeru de Damaja y su padre

¿Te sigues viendo con algún músico o grupo? Si es así, ¿qué piensan de tu trabajo?

Estuve bastante out de la industria, en cuanto a fotografía, durante casi 20 años. En este último año o así he podido reconectar con varios artistas con los que me veía bastante a menudo en los noventa. Me ha encantado poder compartir ahora las imágenes con los artistas. Se han sentido muy agradecidos de como capté imágenes no solo de ellos, sino también de sus contemporáneos de la época. Algo increíble que ha pasado es que estos artistas están compartiendo conmigo las increíbles historias de las imágenes que capté, y las de sus amigos artistas. Los libros y las imágenes enseñan y cuentan una historia acerca de los noventa desde un punto de vista personal que no solemos escuchar.

¿Cuál dirías que es personalmente tu foto o tus fotos favoritas? ¿Nos podrías contar las historias que estas esconden?

No tengo una foto favorita. Escanear y digitalizar lo que he capturado es un proceso constante. Lo he financiado todo yo mismo, al igual que el principio de mi carrera fotográfica, y a veces me contratan para dirigir y producir eventos en Nueva York. El proceso de digitalización lleva su tiempo, y lo estoy disfrutando. Descubriendo diapositivas, mirando negativos sin la presión del qué venderá o ponerme deadlines, me permite ver y compartir mi obra como si fuera material nuevo. Los ensayos que aparecen en mi web cuentan las historias que esconden las fotos. Escribir y recordar todo lo que pasó se está convirtiendo en terapia para mí.

Cypress Hill
Fat Joe & Big Pun
Ol' Dirty Bastard
The Notorious BIG
Tupac
Wyclef Jean