ADIDAS RECUPERA SU HISTORIA CON EL STREETBALL

Los noventa, una época dorada para el baloncesto, vivió la explosión global de un deporte que funcionaba como un fenómeno de fans. Los grandes nombres ocupaban un lugar reservados para las grandes estrellas del deporte profesional, pero había mucho más.

En paralelo, se desarrollaba un concepto de baloncesto alejado de los focos, el que se jugaba en las calles, con unas reglas completamente distintas. Aunque en el streetball nacieron algunos de los jugadores que triunfaron en ligas profesionales, su verdadera influencia iba más allá; el estilo.

Un streetballer nunca sabía cuándo aparecería una oportunidad para jugar, por lo que siempre debía estar preparado. Sin barreras entre rendimiento y lifestyle, el estilo del streetball tenía sus propias normas; quedaban prohibidas las camisetas NBA (pero no los pantalones), los uniformes completos y las zapatillas impolutas. Una camiseta de un viejo torneo de streetball es más preciada que la de una estrella de la NBA.

Las zapatillas también tenían unas exigencias propias. El asfalto es mucho más duro y rugoso que el parqué, por lo que se buscaban aquellos modelos con mayor durabilidad. Piezas de piel superpuestas, gomas que reforzaban la puntera y colores que no solías ver en las canchas oficiales, porque en la calle no había uniformes con los que combinar.

adidas, que en los setenta ya había sido una marca relacionada con el baloncesto callejero gracias a sus indestructibles Superstar, lanzó en 1992 una línea diseñada exclusivamente para streetball que promocionó en una serie de torneos en todo el mundo. En los cines se proyectaban White Men Can’t Jump o Above The Rim y las calles se llenaban de gente que quería jugar a un baloncesto que quedaba muy lejos de sus lugares oficiales.

Las adidas Streetball no fueron las únicas zapatillas diseñadas para jugar en las calles, pero fue uno de los pocos casos en los que el streetball se apoderó del lado más oficial del baloncesto europeo e incluso era habitual verlas en canchas de las principales ligas. Su estilo impregnó por completo a la NBA como un sello de autenticidad: el verdadero baloncesto venía de las calles.

En un repaso a su histórico archivo, adidas ha reinterpretado aquellas Streetball de los noventa para quedarse con algunas de esas siluetas técnicas, sobreconstruidas y aparatosas que no tenían miedo al color. A partir de ahí ha construido una nueva adidas Streetball mezclando distintas capas de piel y textil, con una mediasuela actualizada con Lightstrike y detalles de color en contraste. Un modelo que recupera el estilo del streetball de los noventa sin caer en la nostalgia.