88RISING, PONIENDO EN EL MAPA LA NUEVA MÚSICA ASIÁTICA

Keith Ape

Se acabó. El idioma de la música del nuevo siglo no será el inglés. Y el fin de este imperialismo llegará de la mano de iniciativas como 88rising, el colectivo, sello y agencia que ha conseguido posicionar en el panorama mundial a un buen puñado de artistas asiáticos. Hip-hop en chino, crooners asiáticos de R&B… 88rising no se anda con chiquitas.

El mundo está cambiando. De repente, los artistas más escuchados en los servicios de streaming ya no cantan en inglés, sino en castellano. Y, por mucho que no sepamos nombrar más de cinco películas chinas de los últimos diez años, resulta que la industria cinematográfica de este país ya casi está a un nivel empresarial equiparable al de Hollywood. Dicho de otra forma: Estados Unidos ya puede estar diciéndole adiós a su hegemonía sobre las formas de cultura, porque lo cierto es que existe un interés pujante por lo que ocurre fuera de sus fronteras.

Y, ojo, que lo sorprendente en este caso no es que de repente exista un interés por la cultura autóctona de lugares lejanos. Que también. Lo verdaderamente sorprendente es que la cultura empieza a ser global, y resulta que un grupo de chavales africanos pueden estar haciendo el mejor house del planeta y que, nadie va a negarlo, el hip-hop ya es moneda de cambio común. En todos los idiomas. Así lo prueba, obviamente, la ascensión de 88rising (a veces representado como 88⬆).

Rich Brian

Aquí viene lo complicado: ¿que es exactamente 88rising? ¿Un sello discográfico? ¿Una compañía de management? ¿Un canal de YouTube? Pues es todo a la vez, porque así funcionan los negocios musicales en el siglo XXI. O, por lo menos, así es este negocio que fue fundado en 2015 bajo el nombre de CXSHXNLY por Sean Miyashiro y Jaeson Ma. El segundo no tardaría en pasar a un segundo plano, dejando a Miyashiro al frente de este cotarro que ya ha conseguido servir de trampolín para artistas com Rich Chigga (ahora conocido como Rich Brian), Keith Ape, Higher Brothers o Joji. Y también para afianzar alianzas estratégicas con pesos pesados como Ghostface Killah, Yaeji, 21 Savage, XXXTentacion o Ski Mask. También Boiler Room.

La idea de 88rising es sencilla pero innovadora: servir de promoción para todo un conjunto de artistas asiáticos que parten del hip-hop pero que han ido abriendo su abanico de estilos hacia ritmos urbanos e incluso r&b. Una alternativa que supure realness contra el reinado de ese K-pop que es puro estudio de mercadotecnia, plástico de colorinchis y tácticas de publicidad invasivas. Todo lo contrario a la estrategia de Miyashiro, empeñado en ofrecer una cara realista de la música asiática y que esta cara pueda permitirse sostener la mirada directamente a los ojos de la industria yanki.

Higher Brothers

Al fin y al cabo, si algo le sobra Miyashiro es estrategia y conocimiento de la industria norteamericana. Su primer proyecto en el mercado americano fue precisamente el lanzamiento de Thump, la plataforma de contenido de VICE que supo definir los contornos de la viralización en el online actual. Pero, ¿por qué invertir tiempo en algo que no te apasiona, por mucho que esté funcionando, cuando podrías invertirlo en lanzar algo en lo que realmente crees? No hay dudas de que, a través de 88rising, Sean Miyashiro ha conseguido situar en el panorama mundial todo un conjunto de nombres que se han convertido en básicos de las listas de éxitos y de los carteles de festivales.

Porque, si lo paras a pensar, teniendo en cuenta lo difícil que resulta entender a ciertos raperos cuando cantan con sus cerrados acentos ingleses, ¿por qué no te vas a hacer fan entonces de otro hip-hopero con fardonísimos fraseos en cantonés?

Joji