GERARDO VIZMANOS, EXPLORANDO LA IDENTIDAD A TRAVÉS DE CUERPOS QUE BAILAN

Cuerpos quietos sin rostro que pueden mantener una posición en concreto durante tanto tiempo que parece que se mueven e incluso bailan cuando son fotografiados. Esto es lo que Gerardo Vizmanos retrata a través de sus vulnerables y a la vez potentes imágenes. A primera vista, todos estos elementos parecen simples, e incluso repetitivos cuando piensas en todas las fotografías que ha sacado a lo largo de su carrera. Y sin embargo consigue transmitir todo un espectro de emociones distintas a través de una sola imagen, tarea nada fácil. Quién diría que este ex abogado de derecho internacional acabaría ganándose la vida explorando el concepto de la identidad fotografiando cuerpos ajenos. Con él hablamos de su trabajo y de este giro inesperado en su vida.

¿Por qué decidiste dejar la abogacía para convertirte en fotógrafo? ¿No te parecía abrumador pasar de tener un trabajo estable a adentrarte en las artes creativas?

Supongo que después de muchos años trabajando de abogado de derecho internacional tenía un mayor interés por la fotografía que lo que me pudiera ofrecer mi trabajo estable. No lo planeé: esto es el resultado de una serie de eventos imprevistos. Por entonces estudiaba fotografía pero no planeé nada hasta que gané una beca para estudiar en el School of Visual Arts de Nueva York en el International Support Competition de Italia. Ver que un jurado internacional me dio tal validación me hizo pensar que a lo mejor quería dedicarme a esto en un futuro. No fue una decisión fácil, ya que salir de tu zona de comfort nunca lo es, pero sabía que quería hacerlo y lo he acabado consiguiendo. 

Gran parte de tu trabajo se enfoca en fotografiar cuerpos masculinos, o que al menos se presentan como masculinos, desnudos en tensión, pero casi nunca muestras sus rostros. ¿Qué es lo que te interesa de vaciarles de identidad o al menos los rasgos más distintivos de los modelos?

Uso el cuerpo de los modelos que fotografío como una plataforma para explorar mis ideas y experiencias propias. Creo que el hecho de ‘ser’ es producto de un proceso. Los cuerpos que retrato son la existencia que cojo para investigar mi propia idea de ‘ser’. De algún modo el trabajo se trata sobre mí en vez de las identidades de los modelos. Mi intención ni es vaciarles de identidad ni enfocarme en eso, sino que intento enfocarme en la mía, es por eso que no me concentro tanto en los rostros de los modelos como en los cuerpos.

Muchos han clasificado tu trabajo como homoerótico, pero parece que no estás de acuerdo con eso porque, como  bien dices, en tu trabajo evitas la hipersexualización. ¿Por qué crees que aún hay gente que lo ve así?

El deseo y el erotismo forman parte de mi trabajo, pero no son los únicos elementos ni los más distintivos. No creo que excitar el deseo sexual forme parte de mi trabajo ni mi objetivo. Creo que mi trabajo podría clasificarse como fotografía de cuerpos o cuerpos masculinos desnudos antes que homoerotismo. Pero me alegro que la gente encuentre elementos de su propio erotismo en mis imágenes. Puedo entender que la imagen de un cuerpo desnudo pueda incitarlo y es algo que me encanta, pero no necesariamente tengo que tener la misma perspectiva.

Crees que el género es una construcción social y has visto la necesidad de decir que los modelos que  fotografías son de género neutro y no son hombres. ¿Por qué sentiste la necesidad de hacer esta aclaración?

Tengo que aclararlo porque a menudo me hacen esta pregunta. Me sorprende cuando me preguntaron sobre mi fotografía en relación al género porque yo no lo veo en mi trabajo. Creo que el género es una construcción social compleja, y sé que tiene bastante importancia en la identidad, especialmente cuando hay algún tipo de conflicto entre la construcción social y personal, pero no veo que esto se vea reflejado en mi trabajo, aparte del hecho de que la mayoría de los modelos con los que trabajo son hombres.

Cada vez que coges la cámara y estás apunto de tomar una foto, ¿qué esperas retratar?

Espero retratar mis emociones. Eso es lo más importante para mi. Siempre pienso en como el sujeto está conectado a mis emociones y cómo lo que el sujeto significa para mi está conectado a esas emociones. Cada persona y cada situación es diferente y no me siento siempre igual, dependiendo de las diferentes circunstancias de ese día en concreto. Eso es lo interesante de cada shooting.

Como te gusta retratar movimiento además de cuerpos que puedan permanecerse quietos en una posición concreta, sueles fotografiar a bailarines, pero no solo eso, te he visto retratar a luchadores. Los dos pertenecen a disciplinas y deportes bastante distintos, ¿qué es lo que encuentras de interés ahí?

Me interesa fotografiar a gente que se convierten en ellos mismos a través de la práctica de algo que se llama ‘body training’. Bailarines, acróbatas, gimnastas y hoy en día la mayoría de atletas profesionales requieren comprometerse de por vida a su disciplina. Empiezan a muy temprana edad y no son solo profesionales en su trabajo sino que se convierten en lo que hacen y lo que son es resultado de una acción. Eso es lo que más me llama la atención. Admiro lo que hacen y me fascinan.

También has empezado a incorporar elementos nuevos como paisajes, retratos y bodegones. ¿Por que has decidido cambiar de sujetos en tu trabajo? ¿Se suponen que estos acompañan tus desnudos o van aparte?

Sí, lo he notado. Estoy incorporando nuevos elementos que me ayudarán a la hora de profundizar mis ideas. Al conectar imágenes de cuerpos a otras imágenes que significan mucho para mi, puedo explorar otras interpretaciones de ellas. Sigo explorando pero creo que ambos elementos van juntos y no necesariamente aparte.

Estás trabajando en un proyecto llamado Acro, en el que retratas la confianza que tienen los acróbatas hacia su entorno además de la armonía versus la rivalidad que existe cuando compiten. ¿Qué es lo que te atrajo en un principio a estos sujetos?

Creo que era casi inevitable para mi trabajar con acróbatas. La manera en la que trabajo con cuerpos  funciona bastante bien con ellos. He trabajado con acróbatas en EEUU, Canadá y Europa y he encontrado una lista de nuevos temas relacionados con acróbatas que me han llamado la atención. La confianza es una parte bastante importante de su actuación. La confianza en sus compañeros, en ellos mismos y confiar que todo saldrá bien. Es una gran lección de vida. Al final, trabajar en las artes creativas es un poco acrobático, tenemos que confiar en que todo acabará saliendo bien.

¿Qué quieres que saquemos de tu trabajo?

Una emoción. Soy feliz cuando soy capaz de conectar con la gente de manera parecida a cómo quiero expresarme. A menudo la gente me escribe para decirme cómo se sienten cuando ven mi trabajo con ninguna otra finalidad que compartir conmigo lo que sintieron. Esa es una gran parte de mi obra. Si soy capaz de inspirar cualquier cosa en otra persona, entonces mi trabajo y mi esfuerzo han valido la pena.

¿Qué te depara el futuro? ¿Qué te gustaría compartir con nosotros?

Tengo muchos planes para el futuro inmediato. En los próximos meses me mudaré a Londres para trabajar más a menudo en Europa y espero que pronto pueda tener algo que enseñar de todo esto. A corto plazo espero poder confirmar algunas exposiciones y estoy trabajando en una nueva publicación que sacaré en otoño-invierno.