25 AÑOS DE KIDS, LA ATEMPORALIDAD DE LA REBELDÍA

Cuando se cumple un cuarto de siglo de su estreno, Kids sigue provocando las mismas sensaciones. Descarnada, transgresora y premeditadamente ruda, lo que empezó siendo el retrato de una generación ha terminado siendo una referencia de estilo que vuelve con el mismo ritmo que la moda. 

Con 52 años, el fotógrafo Larry Clark pretendía mostrar en el cine un adolescencia que ya no le pertenecía. Su primer trabajo en 1971, Tulsa, era un libro de fotografía pero también un muestrario de su relación con las drogas. Había aprendido la técnica trabajando con su madre, fotógrafa de familia en sets prefabricados, pero él la llevaba al lado opuesto, un mundo de sexo y drogas en el que se desenvolvía con soltura.  

Kids, la primera experiencia cinematográfica de Larry Clark, debía funcionar como un retrato de unos jóvenes que ni el propio autor comprendía, una actualización de su interés por la demolición de tabúes en el que apareció, de modo inesperado, cierta moralidad escondida entre asaltos sexuales.  

El reparto estaba compuesto por adolescentes sin experiencia en el cine que en ocasiones interpretaban papeles inspirados en ellos mismos, Harold Hunter , un niño prodigio del skate convertido en el alcalde de los skaters neoyorquinos, atrajo a muchos de los habituales de Washington Square Park. Como Harold, muchos de aquellos skaters aparecen en Kids con sus nombres reales. Algo distinto fue el caso de las chicas, Chloë Sevigny se convirtió en protagonista casi en el último momento, pero tenía alguna experiencia como modelo y en videos de Sonic Youth, mientras que Rosario Dawson fue descubierta mientras cantaba en la puerta de propia casa y su única aparición pública había sido en Barrio Sésamo, muy lejos del submundo que se muestra en la película. Eran dos excepciones en una película coral en la que todos tenían bien claras sus referencias.  

El autor del guion fue Harmony Korine , el único skater que se atrevía a acercarse a Larry Clark. Entre los grupos de adolescentes un tipo de cincuenta años haciendo fotos era sospechoso. Korine, estudiante de cine, sabía quién era Larry Clark y lo que necesitaba. En el guion aparecen muchas referencias de estilo, pero muy pocos datos sobre la ropa. Larry Clark quiso rodar siguiendo un estilo documental, todo debía parecer real y la falta de presupuesto facilitaba el proceso. La mayoría de los actores llevaban su propia ropa, pantalones Dickies, camisetas Zoo York, Converse Chuck Taylor y la que posiblemente sea la primera aparición cinematográfica de Supreme. Sin experiencia con skaters, la diseñadora de vestuario de Kids Kim Druce-Sava intentaba seguir el camino que ellos marcaban, Supreme era una de sus marcas, y cedían material para que apareciera en pantalla. La tienda Supreme se encontraba a un paseo de Washington Square Park, el centro inspirador de Kids. Parte del reparto no tenía una dirección fija, por lo que desde producción repartían beepers… o simplemente pasaban por la tienda Supreme y esperaban que aparecieran por allí.

Supervisado por Kim Marie Druce, el estilo de Kids se basaba en la funcionalidad y debía ser una respuesta a la moda, pero acabó convertido en una insospechada tendencia para marcas lejanas al skate. Chloë Sevigny pasó por X-Girl (la marca de Kim Gordon y Mike D ) antes de convertirse en la musa de Prada . Rosario Dawson, la menos relacionada con el universo skater, fundó Studio 189, una marca muy distinta a las que veíamos en Kids. Harold Hunter y Justin Pierce formaron parte de Zoo York, una marca creada por skaters que ya tenía en nómina a Jefferson Pang y Peter Bici, dos apariciones fugaces de los trabajos de Larry Clark. El protagonista Leo Fitzpatrick ha aparecido en campañas de Supreme y Palace mientras el guionista, Harmony Korine ha dirigido las de Gucci. JW Anderson ha declarado públicamente su pasión por Kids y por el trabajo de Larry Clark, con quien ha colaborado puntualmente. Incluso en la etapa de Kiris Van Assche, Dior Homme comisionó un short film dirigido por Larry Clark en el que se mezclaban skaters y modelos. Bems se inspiró en Tulsa, el primer libro de Clark, mientras Wacko Maria recorrió el camino contrario proponiéndole un libro. Para celebrar el 20º aniversario de la película, XLarge lanzó una edición conmemorativa y Supreme se alió con Comme des Garçons para recordar a Harold Hunter. Más allá de colaboraciones y nombres, los pantalones extrabaggy, las camisetas anchas y el peinado de Sevigny fueron copiados hasta la extenuación. Lejos de la moda, un ojo entrenado verá detalles de Kids no solo en los trabajos de su discípulo Harmony Korine, sino también en los de Spike Jonze o Gus Van Sant y una nueva generación de directores. 

El estilo de Kids era en realidad el estilo de una juventud. La moda, vampiro de eterna juventud, ha convertido muchas de aquellas tendencias en un estándar con sentido urbano. Las prendas pasaron y volvieron a ponerse de moda, pero Kids nos dejó la atemporalidad de la rebeldía.