Supervisado por Kim Marie Druce, el estilo de Kids se basaba en la funcionalidad y debía ser una respuesta a la moda, pero acabó convertido en una insospechada tendencia para marcas lejanas al skate. Chloë Sevigny pasó por X-Girl (la marca de Kim Gordon y Mike D ) antes de convertirse en la musa de Prada . Rosario Dawson, la menos relacionada con el universo skater, fundó Studio 189, una marca muy distinta a las que veíamos en Kids. Harold Hunter y Justin Pierce formaron parte de Zoo York, una marca creada por skaters que ya tenía en nómina a Jefferson Pang y Peter Bici, dos apariciones fugaces de los trabajos de Larry Clark. El protagonista Leo Fitzpatrick ha aparecido en campañas de Supreme y Palace mientras el guionista, Harmony Korine ha dirigido las de Gucci. JW Anderson ha declarado públicamente su pasión por Kids y por el trabajo de Larry Clark, con quien ha colaborado puntualmente. Incluso en la etapa de Kiris Van Assche, Dior Homme comisionó un short film dirigido por Larry Clark en el que se mezclaban skaters y modelos. Bems se inspiró en Tulsa, el primer libro de Clark, mientras Wacko Maria recorrió el camino contrario proponiéndole un libro. Para celebrar el 20º aniversario de la película, XLarge lanzó una edición conmemorativa y Supreme se alió con Comme des Garçons para recordar a Harold Hunter. Más allá de colaboraciones y nombres, los pantalones extrabaggy, las camisetas anchas y el peinado de Sevigny fueron copiados hasta la extenuación. Lejos de la moda, un ojo entrenado verá detalles de Kids no solo en los trabajos de su discípulo Harmony Korine, sino también en los de Spike Jonze o Gus Van Sant y una nueva generación de directores.
El estilo de Kids era en realidad el estilo de una juventud. La moda, vampiro de eterna juventud, ha convertido muchas de aquellas tendencias en un estándar con sentido urbano. Las prendas pasaron y volvieron a ponerse de moda, pero Kids nos dejó la atemporalidad de la rebeldía.