TAKASHI MURAKAMI Y SU INFLUENCIA EN EL HIP HOP

Aunque la obra del artista japonés Takashi Murakami se la relacione bastante con estas dos disciplinas, mayoritariamente se dedica a hacer cuadros, ilustraciones o murales, y de hecho en más de una ocasión ha dicho que no sabe nada de moda y que cuando está trabajando se pone playlists genéricas de Youtube con títulos como Mejor música dance . Aún así sus colaboraciones con Louis Vuitton, creando el emblemático Monogram multicolor que marcó los 2000, son ya míticas; y ha trabajado también junto a otras marcas urbanas como Vans o Nike. ¿Pero cómo se le empezó a relacionar con el hip hop?

Corría el año 2007, Kanye West había lanzado su primer álbum College Dropout , que fue aclamado por la crítica y el público, y tenía planeado sacar Graduation: en la portada saldría el – ya icónico – mismo personaje que en el primero, un oso, que maduraba y enseñaba su evolución graduándose en la universidad. Dio la casualidad que poco antes de sacar el disco, fue a una exposición de Murakami, y se quedó anonadado con su obra. Claramente, podríamos decir que le encantó su trabajo, algo por otro lado nada extraño, ya que Kanye siempre ha sido fan del anime, estética que comparte Murakami; sin ir más lejos Akira es una de sus películas de referencia (véase el vídeo de Stronger ). Así es como el artista redibujaría al oso de la portada en versión cómic. De todas formas, el trabajo de Murakami va más allá de una estética cute, lo que en japonés se conoce como ‘kawaii’.

A Murakami se le conoce también por ser el fundador de un nuevo movimiento artístico, lo que él llama Superflat, donde eleva la estética anime e intenta borrar todo tipo de líneas tradicionales, por ejemplo las que normalmente separan el 2D del 3D o lo kawaii de lo macabro. Ha sabido romper todos los estigmas y estereotipos que rodean la definición de artista o de artista contemporáneo, convirtiéndose en una especie de sucesor de sucesor de Warhol. El americano usaba iconos de la cultura pop, mientras que el japonés ha sabido crear iconos nuevos como los personajes de Kiki y Kaikai que parecen salidos de un anime.

Volviendo a porqué se enamoró Kanye de la obra de Murakami, otra cosa que le llamó la atención es el número de proyectos y diferentes disciplinas, Kanye debió de acordarse de otro creativo que había revolucionado otra industria creativa… Ni más ni menos que él mismo, Kanye West, que como ya bien sabemos ha sabido meterse en el mundo de la moda. Y es que el mundo del hip hop está lleno de hombres renacentistas, como Pharrell Williams o Kid Cudi, y da la casualidad que ellos también han colaborado con el japonés, de ahí podemos observar tanta influencia de Murakami en este género.

Por último, queda por destacar una perlita que soltó Murakami en una entrevista. Él ha llegado a comparar las raíces del hip hop con las del arte contemporáneo en Japón. El hip hop en los ochenta y noventa era criticado por ser música de macarras o barriobajeros, pero hoy en día recibe el reconocimiento que se merece. Asimismo, en una sociedad tan clasista como la japonesa, el arte contemporáneo se ha infravalorado, y ha sido considerado como algo banal en vez de intelectual, pero con la llegada de artistas como Murakami esta opinión ha ido cambiando a partir del siglo XXI. Y es que los dos géneros han luchado la misma guerra y finalmente han conseguido ganarla.