NA-KEL SMITH Y LA ESCENA SKATER DE L.A.

Puede que algunos hayan reparado en la figura e Na-Kel Smith a raíz de Mid90s, el debut de Jonah Hill como director, que supone también su primer papel como actor; pero el chico lleva ya unos años haciendo ruido y rodando con su skate por las calles de Los Ángeles.

Y en concreto por Fairfax Avenue, conocido hasta hace unos años como el barrio judío ortodoxo de la ciudad. De adolescente, pasando el rato en los skate parks y tiendas de la zona, conoció a unos chavales con los que acabaría entablando algo más que una amistad. Este grupo de chicos, que a veces podían pasarse tardes enteras charlando en tiendas de skate, justo como puede verse en la película, se daría a conocer al mundo poco después bajo el nombre de Odd Future, el colectivo liderado por el rapero Tyler, The Creator. A través de estos amigos, que practicaban distintas disciplinas artísticas, se dio cuenta que no tenía porqué dedicarse solamente al skate, y así fue como algunos de ellos acabarían convirtiéndose en sus futuros colaboradores.

De todo esto hace ya un tiempo, ahora Fairfax Avenue es algo así como la mecca del streetweear, y los integrantes de Odd Future, Na-Kel Smith incluido, son unos ídolos para los skate kids. Na-Kel no solo ha sido imagen de Fucking Awesome, también lo hemos visto rappeando, primero en el álbum de su amigo Earl Sweatshirt, y después en Twothousand Nakteen, su primer disco en solitario que lanzaba en enero de este año. Y es que no para de recibir nuevas oportunidades de participar en proyectos en los que nunca se había imaginado trabajando, como la película de Jonah Hill. Hasta entonces había hecho vídeos de skate, claro, pero nunca había participado en una película. ¿Qué le llevó a aceptar? Según dice él mismo el temor a que alguien ajeno a la cultura skate acabase interpretando el papel.

Si no habéis visto la película, no está de más verla, hay quien se ha empeñado en compararla con Kids, la peli de Larry Clark cuyo guión escribió Harmony Korine. Pero es que no tienen nada que ver, salvo que sí, hay skaters; ni estamos a mediados de los noventa, ni es el violento drama que fue aquella. Aquí, en estos tiempos de corrección política, la década de los 90 se recrea desde la una perspectiva mucho más amable. Aún así, lo dicho, si queréis ver a Na-Kel en acción junto a otros cuantos skaters de la ciudad, bien vale un visionado. Y sobre todo, no perdamos de vista a este chico, porque, como suele decirse, esto solo es el principio.