PC MUSIC, DÉFICIT DE ATENCIÓN MUSICAL

¿Alguna vez te has planteado cómo debe sonar por dentro el cerebro de un chaval de la generación Z? Pues deja de preguntártelo, porque para encontrar la respuesta lo único que tienes que hacer es acercarte a la música del sello discográfico PC Music.

Ya hemos superado lo de los millennials. Ahora toca la generación Z. Y a este respecto, hay uno de sus rasgos de identidad que resulta particularmente interesante: el déficit de atención. Tareas clásicas que siempre han requerido una atención mínima parecen ahora imposibles: ver una película de hora y media sin romper el flujo narrativo acudiendo al móvil de vez en cuando, sentarse a leer sin hacer nada más, escuchar un disco entero en vez de acudir al shuffle de Spotify… Y todo ello proviene, sin lugar a dudas, del modo en el que esta nueva generación accede a la información: en la era del hiperlink, cualquier texto que estés leyendo incluirá una gran cantidad de enlaces que abrirán tu atención en una red de textos paralelos que desembocarán en una lectura horizontal de superficie, rara vez vertical en profundidad. Así las cosas, ¿cómo no va aumentar el déficit de atención entre todos nosotros, no solo en el seno de la generación Z?

No hace falta saber de neurociencia para intuir que la configuración interna del cerebro humano está cambiando (y más que cambiará) debido a esta nueva forma de acceder a la información. Y, de hecho, si lo que quieres es saber cómo suena el cerebro de las nuevas generaciones, lo único que tienes que hacer es acercarte a la música de PC Music, el colectivo que nació en el año 2013 cuando A. G. Cook decidió coger aquello del vaporwave (el pop vaporoso de los albores de Soundcloud) y llevarlo no solo hacia la pista de baile, sino hacia la absoluta locura.

Ya en las primeras canciones publicadas por Cook en este nuevo sello, el imaginario se dibujaba con claridad: bases de rítmica aceleradísima que recordaban al happy hardcore de los 90, melodías raveras matizadas por una especie de pop espídico, voces distorsionadas en un chute de optimismo químico… A eso sonaba PC Music en 2013, y a eso sigue sonando aquí y ahora, cuando su sonido amasa una legión de fans que ha visto cómo nombres de las primeras hornadas como Danny L Harle o Hannah Diamond crecían para ponerse al nivel de colaboradores célebres como Sophie (que casi puede considerarse de la casa), Oneohtrix Point Never o Charli XCX.

De hecho, no podría entenderse PC Music a día de hoy sin esta última artista. Al fin y al cabo, Charli XCX decidió abandonar la carrera de diva pop prefabricada que le estaba construyendo la industria musical para lanzar un EP tan sorprendente como Vroom Vroom, que cogía las enseñanzas de PC Music y las aplicaba a un pop de radiofórmula extraño pero fascinante. Aquel primer contacto fue creciendo hasta convertirse en Charli, el disco que muchos están usando estos días para hablar de cómo habrá de sonar el pop del futuro.

Dicho de otra forma: sin militar en PC Music y publicando en otros sellos, Charli XCX ha sido la artista que mejor ha sabido capturar su universo y llevarlo hacia un público más masivo. Las producciones de A. G. Cook le han ayudado bastante, claro. Pero, mientras esta semilla se transforma en jungla, el núcleo duro del colectivo sigue pinchando en festivales y lanzando canciones (al formato disco le tienen un poco de alergia) que siguen siendo como abrir la cabeza de un chaval de 15 años, poner la oreja y escuchar cómo suena por dentro.

AG Cook
Danny L Harle
Hannah Diamond
Sophie