VANS SLIP-ON CHECKERBOARD, DEL BMX AL CINE

Vans nació de la mano de la cultura del skate, pero algunos de sus modelos crecieron asociados a otros deportes extremos. En los setenta el BMX ya había adoptado la imagen rebelde de Vans como algo propio por lo que celebraron la llegada de un nuevo modelo llamado #98 que pasaría a la historia como Slip-On.

Con una silueta inspirada en la Authentic (#44), al eliminar los cordones se convertían en perfectas para el BMX, pero había algo más que el sentido funcional. Vans organizaba concursos de diseño de zapatillas y algunas de las propuestas decoraban la mediasuela con cuadros blancos y negros, por lo que decidieron lanzar esa misma combinación de colores en la Slip-On. Los aficionados al BMX lo vieron como una referencia directa a la bandera a cuadros que se muestra en la meta de las carreras y adoptaron la zapatilla como algo suyo.

Pero la verdadera explosión de la Slip-On llegó en 1982, a través de una película. Fast Times at Ridgemont High (Aquel excitante curso en su versión en español) era una comedia adolescente sin demasiadas pretensiones pero con referencias al rock (el guionista Cameron Crowe, había trabajado en Rolling Stone), la sociedad adolescente (la directora Amy Heckerling volvió a ejercer de antropóloga unos años después en Clueless) y la moda (Marilyn Vance, encargada de vestuario, también creo los diseños de The Breakfast Club y Ferris Bueller’s Day Off ).

Creada como una película coral, un jovencísimo Sean Penn interpretaba a Jeff Spicoli, un surfero que representaba a la perfección la cultura californiana de las playas. Despreocupado, perezoso, divertido, hambriento y siempre en busca de diversión. Vans aprovechó su buena relación con los estudios Universal para enviar un cargamento de zapatillas con la esperanza de que aparecieran en la gran pantalla, pero Sean Penn hizo mucho más que eso: convirtió a las Slip-On de cuadros en un personaje más.

Californiano y surfero como el personaje, Sean Penn entendió que las Slip-On eran el modo más directo de representarle. El guionista Cameron Crowe se había inspirado en un compañero de clase para crear el personaje de Jeff Spicoli, pero a la hora de crear su imagen, Sean Penn recordó a uno de sus compañeros de surf. Tomó la imagen de un habitual de las playas y lo convirtió en el ejemplo para miles de espectadores que nunca habían pisado California, melena rubia, camisas abiertas, camisetas desgastadas…y Vans Slip-On a cuadros.

Fast Times at Ridgemont High fue un éxito adolescente y Jeff Spicoli se convirtió en el referente estético (y en ocasiones, también ético) de una generación que trataba de imitar el estilo del sur de California que parece vivir entre olas, con las Vans Slip-On Checkerboard como elemento imprescindible.